Opinion

5 Trucos para combartir el bloqueo creativo.


Salidas creativas para los bloqueos de ideas

Salidas creativas para los bloqueos de ideas

Supongo que a todos nos ha pasado.

Al menos, tal y como lo vivo yo, el tema de la frescura de ideas o la agilidad creativa es algo así como el estado de forma físico. Hay temporadas en las que tienes un facilidad a veces pasmosa para tirar ideas, sacar puntas o si me permitís el símil baloncestístico ver la canasta como una plaza de toros.

Sin embargo, hay otras temporadas (días, semanas, que sean semanas como mucho por favor…) en las que te sucede todo lo contrario. Hasta el mensaje más básico para el más facilón banner gif se convierte en una odisea.

Son esos momentos en los que decides bajar al trastero y recuperar los viejos cuadernos de tu primera agencia. O releer The Copy Book por vigesimo tercera vez. O preguntarle a tu hija si se le ocurre algo.

Para esos momentos yo tengo algunos trucos que igual a vosotros también os funcionan:

1.- Autoengáñate pensando que esa campaña o pieza creativa no es tan importante.

Os aseguro que yo lo hago. Parte de mi capacidad creativa (suponiendo que lo tenga) tiene que ver con esa pequeña obsesión por hacer que cada pequeña parte de una pieza o campaña alcance su máxima expresión creativa. Vale, es mi pequeña enfermedad. Pero gracias a ella he conseguido alguno que otro éxito en mi trayectoria. Por eso, lo primero que yo necesito hacer cuando me bloqueo creativamente, es relativizar la importancia de ese proyecto. ¿Por qué? Porque si no te relajas va a ser muy complicado que desatasques tu máquina de disparar ideas.

2.- Sal de la rutina.

Lamenteablemente, y creo que esto ya lo he comentado alguna vez, los creativos pasamos demasiado tiempo delante de un ordenador en una mesa de oficina. Si no recibes inputs externos, difícilmente vas a ser capaz de generar outputs creativos que solucionen el problema o necesidad de la marca para la que estas trabajando. Así que, como diría aquel: si quieres desbloquearte, apaga y vámonos. Internet mola pero a mi te aseguro que me inspira mucho más sentarme en un banco de El Retiro y observar a la gente.

3.- Vuelve a los básicos (keep it simple)

En ocasiones, a la hora de hacer brainstorming nos inundamos la cabeza con un montón de cifras, variables, elementos del proyecto, de la marca o de la competencia que pueden llegar a saturarnos. Al menos a mí, que tengo tendecia a recabar toda la información que exista sobre un tema, me pasa. En esos momentos, debes ser capaz de simplificar todo el briefing en un par de preguntas. ¿Qué quiero conseguir de esa persona que va a recibir mi mensaje? ¿Y qué le voy a ofrecer/decir para conseguirlo? Si tienes esas 2 preguntas claras y eres capaz de encontrarles una buena respuesta, lo tienes hecho.

4.- Deja de buscar.

Buscar soluciones creativas a problemas es como buscar objetos perdidos. Puedes pasarte horas tratando de recordar dónde has podido dejar las llaves del coche o dónde guardaste aquel papel del médico. La mayoría de las veces será da igual las vueltas que le des. Porque la imagen llegará a tu cabeza como en un shock cuando ya, casi por desesperación, has dejado de pensar en ello.

Con las ideas creativas pasa igual. Puedes pasar horas amasando un briefing sin sacar nada que puedas denominar idea. Y cuando, después de todas esas horas, ßconducir, prepararse un café o salir a correr es cuando todo ese trabajo de procesamiento mental da sus frutos. A mí lo de conducir es lo que mejor me funciona, es poner el piloto automático de vuelta a casa después de un día larguísimo en la agencia y las ideas llegan solas.

5.- Confía en tu talento.

He dejado al final el truco más importante de todos.

Porque al final, esto de ganarse la vida con tus ideas tiene mucho que ver con la confianza en ti mismo. Si no terminas de fiarte mucho de tu talento puedes hacer como yo, que me considero más un obsesivo bregador de las ideas que un gran creativo. Es la obsesión por conseguir una idea mejor, la convicción de que ahí, en una de esas palabras que has escrito, hay un concepto aún más potente. La insatisfacción con lo que ya has conseguido.

Se trata de eso. Precisamente eso, es lo que finalmente hace que no falles. Y puede que incluso esa pequeña dosis de miedo al fracaso y vértigo que experimentas cada vez que te enfrentas a un briefing, sea lo que sirva de estimulante para hacerte mejor creativo.

No me puedo quitar de la cabeza aquella forma tan peculiar que tenía Marcelo Montes de hablarnos de ese vertigo creativo. Nos decía “Cada vez que me enfrento a un briefing pienso, esta va ser…. esta va a ser la vez en la que se den cuenta de que en realidad soy un farsante. Esta va a ser la vez en que no sa capaz de tener una idea decente

Difícil explicar mejor esa sensación que experimentas cada vez que suena tu teléfono o te llega un mail cuyo asunto es “Te tengo que pasar un nuevo brieifing”

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OPINION

Test: Cómo saber si llevas un copy dentro.


Como saber si llevas un copywriter dentro

Foto de mujeressincomplejos.com

Vale.

Parece fácil, pero todos los que nos dedicamos a esto del copywriting profesionalmente hemos sufrido un momento (o unos cuantos más) de nuestra vida en los que no teníamos demasiado claro si valíamos para esto.

Para todos aquellos jóvenes y no tan jóvenes que se lo estén pensando, el Blog de Guillewriter os presenta el famoso e infalible Test del Copywriter.

1.- Sientes sudores fríos cada vez que lees un titular del tipo “Al alcance de tu mano” o “La herramienta que mejor se adapta a sus necesidades”

2.- Has intentando abrir el Illustrator y te has quedado bloqueado al ponerle naming al archivo.

3.- Pasas rápido tus viejas pelis grabadas en VHS para pararte a ver Aquellos Maravillosos Anuncios.

4.- Tienes a Ricardo Pérez en un pedestal, e intentas colar el  De Fruta Madre de Cofrutos a la mínima de cambio.

5.- Cuando intentas ligar pareces un mailing de esos de libro con: Introducción – Pala de encuentro con oferta irresistible y Call to Action-Anticobra

6.- Escribes las cartas de amor a tus amig@s (naturalmente sin cobrar un duro)

7.- Hablas mucho. Escribes mucho. Piensas mucho. Y a veces haces las 3 cosas a la vez.

8.- Te gustaría ser escritor, pero ya casi como que empiezas mañana.

9.- Eres capaz de reescribir un Tuit setecientas veintiocho veces

10.- Si tuvieses caja fuerte, guardarías allí tus ideas.

Si la mayoría de tus respuestas han sido positivas, ni lo dudes: llevas un copywriter dentro. Otra cosa es que sea bueno o malo. Pero con un poco de talento, un mucho de trabajo y algún libro de los buenos como The Copy Book seguro que acabas ganándote la vida con esto.

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OPINION

El Juramento Creativo.


Juro defender la creatividad hasta mi último aliento :) Prometo cumplir, en la medida de mis capacidades y de mi juicio, este pacto.

1º.- Respetaré los logros creativos que con tanto esfuerzo han conseguido los copywriters y directores de artes sobre cuyos pasos camino.

2.- Compartiré gustoso ese conocimiento con aquellos que vengan detrás (y para ello emplearé cualquier platataforma social que me lo permita: Twitter, Pinterest, Fancy, Tumblr, Facebook, Linkedin, mi blog…)

3.- Aplicaré todas las medidas necesarias para el beneficio de mis clientes, buscando el equilibrio entre las trampas del sobretratamiento creativo y la autocomplaciencia del marketing.

4.- Recordaré que la creatividad no sólo es ciencia, sino también arte. Y  que la calidez humana, la empatía y la comprensión pueden ser más valiosas que los tratamientos marketinianos al uso.

5.- No me avergonzaré de decir «no lo sé», ni dudaré en consultar a mis colegas de profesión cuando sean necesarias las habilidades de otro para mejorar una idea previa o garantizar mejores resultados para mis campañas de publicidad y acciones de marketing.

6.- Respetaré la privacidad de mis clientes, pues no me confían sus problemas para que yo los desvele.

7.- Debo tener especial cuidado en los asuntos sobre la vida y la muerte de una IDEA.  Si tengo la oportunidad de salvar una de ellas, me sentiré agradecido. Pero es también posible que esté en mi mano asistir a una IDEA que no verá la luz; debo enfrentarme a esta enorme responsabilidad con gran humildad y conciencia de mi propia fragilidad.

8.- Por encima de todo, no debo jugar a ser Dios. Recordaré que no trato un titular enfermo o un lay out anodino, sino una IDEA cuya salud puede afectar a mi cliente  y a su estabilidad económica.

9.- Si voy a cuidar de manera adecuada cada una de mis IDEAS, intentaré prevenir el tedio y la apatía creativa siempre que pueda. Pues la prevención es preferible a la curación.

10.- Recordaré que soy un miembro de la sociedad con obligaciones especiales hacia mis congéneres, los creativos y también hacia los que no lo son.

11.- Si no violo este juramento, pueda yo disfrutar de la vida y del arte, ser respetado mientras viva y recordado con afecto después. Actúe yo siempre para conservar las mejores tradiciones de mi profesión, y ojalá pueda experimentar la dicha de hacer que una IDEA moribunda o frágil se convierta en un Campañón.

Por mi propio bien y el de la marca para la cual trabajo.

Basado en el Juramento Hipocrático según la traducción al español de la versión
redactada en 1964 por el Doctor Louis Lasagna, Decano de la Facultad de Medicina
 de la Universidad de Tufts.
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