Archivos para textos

Sobrescribir

octubre 15, 2016 — Deja un comentario

He aquí la definición de Sobrescribir según la RAE

Del lat. superscribĕre.

Part. irreg. sobrescrito.

1. tr. Escribir encima de algo ya escrito.

2. tr. Poner el sobrescrito en la cubierta de las cartas.

 

A estas dos acepciones “oficialistas “yo le añadiría una tercera de cosecha propia. Escribir sobre escritura. Escribir acerca del misterioso acto de escribir. 

A estas alturas del partido, y después de casi 20 años de trayectoria como copywriter, creativo y bloguero, me sigue costando enfrentarme a la hoja en blanco. Especialmente si se tratar de hablar de mi propio proceso creativo y de escritura. 

Pero vayan por delante algunas cosas que me pasan por si a alguien que se esté dando un paseo por las procelosas aguas de la Red le sirven de ayuda.

Consejos que no dan las madres sobre escritura creativa

1.- Pregúntate si tienes algo que decir

En serio. Siéntate frente al espejo, araña en tu interior y descubre ese algo que quieres/tienes que contar o puedes aportar. No te sientes a escribir hasta que lo hayas encontrado.

2- Escribe desde las tripas

Ahí me he acordado de una de mis escenas favoritas de una de mis pelis favoritas. La verdad es que no le tengo un cariño especial a Mr. Cruise pero creo que esta escena de Jerry McGuire (1996) ilustra muy bien la inspiración y el nivel de inmersión en la escritura al que me refiero.

Luego siempre estarás a tiempo de pulir donde se te haya ido la mano, pero si no consigues una conexión emocional con tu texto y con lo que quieres transmitir, difícilmente podrás conmover, persuadir o llegar de verdad a la persona que tienes al otro lado del papel o la pantalla.

3.- Deja el texto en borrador al menos 6 horas

Desconecta. Si tienes tiempo, relee tu texto al día siguiente. Si no tienes tanto margen, sal a correr, echa una buena partida al Call of Duty, tómate una cerveza artesana o un buen café con quien tú quieras, practica sexo… lo que sea, pero abandona por unas cuantas horas el proyecto para el que estás trabajando y, en concreto, el texto que estás escribiendo.

4.- Relee lo que has escrito

El mood ahora tiene que ser bastante distinto al que tenías cuando redactaste el texto. Debes concentrarte en un análisis cuidadoso y pormenorizado de todos los elementos:

  • ¿El contenido es apropiado?
  • ¿El material y el enfoque van a resultar interesantes para tu target?
  • ¿La estructura del texto colabora en la comprensión y en la consecución de los objetivos de la pieza?
  • ¿Las estructuras gramaticales son sencillas y aportan dinamismo y frescura al contenido?
  • ¿El texto cumple lo que tenías en mente cuando te sentaste delante del ordenador o la máquina de escribir?

Todos esos aspectos que escribiendo desde la tripa no deberías tener en cuenta pero que ahora tienes que pulir para que, sin que pierda emotividad o poder de comunicación, el texto sea un material mucho más solido y cumpla tus objetivos.

5.- Muéstrale tu trabajo alguien

Una vez que ya has hecho tu propio control de calidad, llegó el momento de la primera prueba de fuego: compartir tu “criatura” con alguien que no va a ser tan condescendiente como tú, reconócelo. Puede ser tu pareja, un amigo, un compañero profesional o el bartender de tu café favorito, pero es algo que debes hacer… y lo sabes.

Ese momento es siempre algo así como rajarse el pecho a la altura del esternón, abrirte las carnes, sacarse el corazón y servírselo en un plato frío a un extraño para que lo examine a conciencia. Y claro, no es fácil.

Tienes que estar preparado para todo y también para, dadas las circunstancias, confiar en tu instinto y seguir adelante obviando algunos comentarios. Encontrarás cientos de post con claves, trucos y secretos que hacen que un texto, una obra creativa o un proyecto sea un éxito. Pero, en mi opinión, lo que le funciona a un copywriter, para un target o un mercado concreto puede no funcionarte tan bien o también a ti.

6.- Haz una revisión final y publica.

Si no compartes el texto en tu blog, no suben la landing o el microsite que has redactado a la web, no publicas el microrrelato que has escrito, no imprimes el folleto que te habían encargado, nunca sabrás si tu trabajo era acertado o no.

En los tiempos que corren. los costes de tiempo y dinero para poner tu trabajo en el mercado son muy asumibles. Así que lo mejor que puedes hacer es algo así como lean copywriting: ir elaborando tú propio aprendizaje sobre tu material en base a los resultados que vayas obteniendo y seguir escribiendo, escribiendo, escribiendo…

Escribe los lunes, los días de lluvia, con una mano escayolada, con 3 copas de más, cuando tengas un mal día… porque cada día que dejas de escribir es un día perdido. (Te lo digo por experiencia)

 

 

 


Sí, esto lo ha escrito un copy

Pues sí. He de reconocer que aún a mis casi 20 años de profesión me sigue recorriendo un cosquilleo especial cuando me topo con un buen titular. La verdad es que echo de menos esos míticos headlines de Mr. Bernbach que crearon escuela y que en este país durante muchos años tuvieron una gran relevancia, gracias a los juegos de palabras de Ricardo Pérez en los ochenta y al talento de las grandes épocas de Casadevall y Pedreño, SCPF o Tapsa y de algunos otros centros de inteligencia creativa que podrían mencionarse aquí.

Me ha despertado de este sopor de comunicaciones anodinas en el que me hallo (sobre todo a nivel de copy) una pieza que me ha llegado a través del Facebook de Redactores Publicitarios (muy recomendable, por cierto) en la que un titular redondo otorga a una idea divertida la fuerza que necesita. 

Y claro, me ha dado por pensar… ¿Cuánto tiempo le dedicamos hoy los copys a crear un titular? ¿Les seguimos dando el valor que tenía hace unos años? ¿Y su valor económico? ¿Cuánto pagarías tú por un titular de esos que hacen que dejes de hojear el semanal, detengas tu carrera en mitad de andén del metro o dejes pasar dos autobuses embobado frente a una marquesina?

Como hace algún tiempo escuche en una entrevista a Rafa Soto, seguramente estamos en la época de la historia la que más utilizamos la escritura para comunicarnos gracias al impacto de la redes sociales y al uso que hacemos de ellas especialmente en nuestros Smarthpones. Pero me temo que no está siendo una época tan buena para mis queridos y añorados headlines

Plantemos unas cuantas semillas de horas inspiradoras y una pequeña planta del dinero y recuperemos el viejo arte de hacer grandes titulares… para lo que una copa de Chivas, una bata o batín a lo Hugh Hefner y una vieja pipa siempre han sido un kit más que recomendable.