copywriting, Opinion

Que un buen headline te acompañe


Sí, esto lo ha escrito un copy

Pues sí. He de reconocer que aún a mis casi 20 años de profesión me sigue recorriendo un cosquilleo especial cuando me topo con un buen titular. La verdad es que echo de menos esos míticos headlines de Mr. Bernbach que crearon escuela y que en este país durante muchos años tuvieron una gran relevancia, gracias a los juegos de palabras de Ricardo Pérez en los ochenta y al talento de las grandes épocas de Casadevall y Pedreño, SCPF o Tapsa y de algunos otros centros de inteligencia creativa que podrían mencionarse aquí.

Me ha despertado de este sopor de comunicaciones anodinas en el que me hallo (sobre todo a nivel de copy) una pieza que me ha llegado a través del Facebook de Redactores Publicitarios (muy recomendable, por cierto) en la que un titular redondo otorga a una idea divertida la fuerza que necesita. 

Y claro, me ha dado por pensar… ¿Cuánto tiempo le dedicamos hoy los copys a crear un titular? ¿Les seguimos dando el valor que tenía hace unos años? ¿Y su valor económico? ¿Cuánto pagarías tú por un titular de esos que hacen que dejes de hojear el semanal, detengas tu carrera en mitad de andén del metro o dejes pasar dos autobuses embobado frente a una marquesina?

Como hace algún tiempo escuche en una entrevista a Rafa Soto, seguramente estamos en la época de la historia la que más utilizamos la escritura para comunicarnos gracias al impacto de la redes sociales y al uso que hacemos de ellas especialmente en nuestros Smarthpones. Pero me temo que no está siendo una época tan buena para mis queridos y añorados headlines

Plantemos unas cuantas semillas de horas inspiradoras y una pequeña planta del dinero y recuperemos el viejo arte de hacer grandes titulares… para lo que una copa de Chivas, una bata o batín a lo Hugh Hefner y una vieja pipa siempre han sido un kit más que recomendable.

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OPINION

Admiro la vieja publicidad


Basta con echar un poco la vista atrás para darse cuenta de que al final esto de la publicidad va calando y tiene su pequeño o gran poso en la cultura popular. Últimamente me ha empezado a dar por coleccionar carteles antiguos de hojalata, viejos botes de colacao con mensajes engolados y sonrisas infantiles overpromises o pequeñas joyas publicitarias en cualquier formato.

No deja de ser parte de lo que somos. Ese “Un poco de Magno, es Mucho” o el mítico “Cofrutos. De fruta madre” forman ya parte de nuestro inconsciente colectivo y es (en este caso en un sentido positivo) parte de la herencia recibida.

Quizá este pueda ser el primero de unos cuantos post nostálgico-publicitarios que he querido inaugurar con algo que no puede fallar nunca la combinación (juguete+starwars+anuncio vintage) igual lo haríamos con otros medios en estos tiempos pero si hoy cayese en una agencia un briefing así me da que muchos llegarían a algo bastante bien parecido.

¡Hay que ver qué bien envejece Star Wars!

 

 

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