OPINION

Idea vs ejecución: dónde reside la creatividad


rough

toda gran idea publicitaria empieza con un rough

El post de hoy viene sesudo. Así que si pensáis leerlo así de refilón mientras hacéis algún que otro RT y los unfollow de turno igual no os deja el maldito.

Y es que el tema da para bastante más que para un post. Probablemente sea el gran caballo de batalla de muchos creativos: ser capaces de llevar adelante una idea de esas que tienen un potencial que tira para atrás.

Igual habéis sentido alguna vez ese vértigo. Yo lo llamo el vértigo creativo. Ese temblor de piernas y ansiedad que sientes cuando sabes que tienes una gran materia prima creativa entre manos mientras se acerca la hora de la verdad. ¿Serás capaz de hacer que ese concepto (ese esbozo ininteligible dibujado en un papel) cambie el rumbo de una marca? ¿Podrás darle la vuelta a las ventas de tu cliente? ¿Podrás liderar el preceso de producción para que ese garabato se convierta en una gran campaña?

Lo dicho. Vértigo creativo.

Porque el tema no tiene desperdicio. Y es lo que tiene trabajar en equipo. Uno puede estar seguro de lo que es capaz de hacer o conseguir uno mismo, pero en el momento que tiene que confiar esa criatura que nació en su Moleskine a sus compañeros de equipo o incluso a otras compañías (por ejemplo una productora, un ilustrador o un desarrollador) es cuando se te puede hacer un poco cuesta arriba.

Ahí está el problema. Y la clave para conseguir que las cosas (las buenas) pasen.

Sin una buena idea jamás harás una gran campaña. Pero si una buena idea no se ejecuta con el mismo afán creativo y exigencia enfermiza que padecemos los copywriters y los directores de arte cuando perseguimos un concepto, el resultado final no será el esperado.

Lo cierto es que a uno le cuesta ver estas cosas siendo creativo. Siempre otorga más valor a la parte primigenia del trabajo, la conceptualización, el génesis de la idea, el corazón del proyecto, la razón de ser de cualquier agencia de las buenas. Pero, ahora que estoy cada vez más en contacto con proyectos no tan publicitarios pero que tienen mucho que ver con la creatividad, debo reconocer que estoy pondereando cada vez más el valor de la ejecución creativa. Y si me apuráis un poco, de la ejecución a secas.

Lo estoy viendo últimamente en algunas start up con las que empiezo a estar en contacto. La idea es solo el principio. Piénsalo. Las mejores ideas son muchas veces las más sencillas. Lo que implica que cientos de miles de chavales de todo el planeta con más neuronas vivas que tú y sabiendo picar código están teniendo, en este preciso momento, la misma idea que tú.

Así que de cómo la ejecutes. De cómo le des forma. De cómo la hagas crecer con el apoyo de gente más lista que tú. Y de cómo la pongas en marcha con tus recursos, tus contactos y tu dinero o el de los demás, va a depender tu futuro.

Suerte chaval.

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OPINION

Vender una idea


Martin Luther King in front of the microphones

La parte más difícil de tener una idea es venderla. Si estás leyendo este post seguro que puedes acordarte de unas cuantas ideas, de esas memorables, que han acabado en la papelera o criogenizadas hasta una segunda oportunidad en plan Walt Disney.

Como dirían Golpes Bajos, Son Malos tiempos para la lírica y, lamentablemente en estos tiempos las meninges cerebrales se contraen y las ideas deben buscar cualquier pequeño resquicio para iluminar las mentes más cerradas.

Da igual lo que pienses tú. Da igual que creas que es la mejor idea que has tenido en tu maldita vida. Si no eres capaz de trasnmitir el potencial de ese garabato en tu cuaderno a las 20 personas que intervienen en el proceso de aprobación de una campaña no te servirá de nada.

  • Piensa en tus compañeros de equipo en la agencia.
  • Piensa en los responsables creativos dentro de la agencia.
  • Piensa en los otros departamentos de tu agencia que intervienen en el proceso
  • Piensa en la primera persona del cliente a la que le vas a tener que vender la idea.
  • Piensa en los responsables de marketing de tu cliente.
  • Piensa en el área comercial de tu cliente que finalmente tendrá que validar la idea.
  • Piensa en las restricciones presupuestarias.
  • Piensa en todo el maldito planeta y hazte fuerte.

Porque el mayor mérito de que una gran idea salga a la la luz, es esa pequeña odisea conocida como el proceso de aprobación de una campaña.

A pesar de todo esto que os estoy contando, yo soy un apasionado de esta fase del proceso creativo (para mí, la verdad sigue formando parte de ese proceso) Así que, si me lo permitis, os cuento algunos trucos o consejos para vender ideas creativas que a mí al menos me funcinonan.

1.- INTEGRA A LA GENTE EN TU IDEA. NO SEAS EXCLUYENTE.

Para eso, básicamente creo que sirven los brainstormings. Los buenos. Para que en un proceso participativo la autoría de la idea se diluya y todo el mundo tenga la sensación de haber aportado un poquito a esa creación colectiva. El número de fans de una idea aunque sea en una fase muy inicial del proyecto es directamente proporcional a sus posiblidades de éxito.

2.- ARROPA BIEN TU IDEA

Aunque tú sepas que va a funcionar, la gente necesita modelos de éxito para tomar decisiones. Así que, sera mejor que los ayudes. Busca referencias visuales, conceptuales y de campaña que hayan obtenido unos resultados interesantes para el cliente. No te pases remiténdote a Cannes y One Show o a cosas que están haciendo en el lejano oriente. Debe ser creíble y romper los primeros frenos a la hora entender “de qué va eso tan raro que se te ha ocurrido”

3.- ROMPE EL HIELO

A todos nos gusta sentirnos cómodos, incluso en las situaciones más tensas en nuestro trabajo. La gente del cliente que tiene que decidir sobre tu idea también se está jugando mucho. Así que, si consigues crear un clima relajado descontextualizando la reunión con algún tema no profesional, seguro que el clima mejora y a ti te resulta todo más fácil.

4.- BUSCA ALIADOS

En todo proceso de venta creativa delante de un grupo de personas, siempre hay individuos más favorabes a ti. Bien por afinidades personales o bien por que tienen una menor aversión al riesgo y les gusta más apostar por la creatividad. Consigue su beneplácito durante la presentación y tendrás más posibilidades de salir victorioso.

5.- APELA A SUS EMOCIONES.

El 75% del ser humano son emociones. Si consigues llegar con tu discurso creativo a las emociones de tu audiencia tienes la mitad del camino hecho. No hay ninguna decisión de nuestras vidas que no tenga un componente emocional, trabaja en tu presentación con esa premisa y te llevarás las cosas a tu terreno.

6.- LO QUE TENGAS QUE CONTAR, CUÉNTALO EN LOS PRIMEROS 30 SEGUNDOS

A esto lo llamo yo “la Prueba de los 30 segundos”. Si en 30 segundos no puedes contar la idea y conseguir que cualquier persona que la escuche la entienda y se entusiasme es que no es tan buena idea. O quizás es que tú no la sabes contar. Por eso, si la idea es realmente buena, entrena y ensaya esos primeros 30 segundos 1 millón de veces si hace falta. Con tus compañeros de agencia, con tu vecino en el ascensor, con tu Santa, con el espejo…

7.- CIERRA EL CÍRCULO

La estructura narrativa circular siempre funciona. Así que si al final de tu intervención o de la reunión consigues volver a la idea inicial que dio origen a toda la campaña, la sensación que tendrá tu audiencia es que todo tiene sentido y está muy bien construido. Y eso, te lo aseguro, vende.

Suerte en vuestra próxima presentación y no lo olvidéis: las buenas ideas son como los zombies, da igual quien quiera acabar con ellas, siempre resucitan :)

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