Archivos para director de arte


unidad_de_medida_de_la_creatividad

 

Quien me conoce bien os podrá decir hasta qué punto soy fan de las Redes Sociales. Os podrá confirmar cómo han cambiado mi visión de la comunicación publicitaria y las relaciones personales y profesionales. Pero llegado este momento, creo que merece la pena sentarse un rato encima del móvil para amortiguar el soniquete de los retuits y reflexionar.

La pregunta es: ¿Cuál es la unidad de medida de la creatividad?

Así, a traición. A puro calzón quitado.

No lo podemos negar. Es evidente que los creativos, como cualquier otro profesional, vivimos de nuestros resultados. Pero, sinceramente, me niego a creer que esa sea la única unidad de medida aceptada universalmente para valorar el trabajo de un montón de gente cuyo trabajo está y siempre va a estar en la picota.

Podremos pagar la hipoteca (que la tenemos) o vivir más desahogadamente si nuestras campañas o propuestas funcionan. Pero si dejan de hacerlo, hay cosas de las que no nos podrán desahuciar.

Nuestro talento, el respeto profesional y el reconocimiento del trabajo bien hecho, sin ir más lejos.

Y no creo que estos 3 baremos bajo los que es posible ponderar la trayectoria de un profesional de la creatividad puedan medirse exclusivamente a través de un extraño algoritmo que interrelacione el número de visionados en Youtube, el número de likes en Facebook o el número de Favs y RT en Twitter.

Creo que, más allá de los resultados que obtenemos y (seguramente también) mucho más allá de los premios, existen otros criterios a la hora de valorar el trabajo de un copywriter o un director de arte. Criterios quizá solo los que hemos pasado una noche entera persiguiendo un titular o buscando la tipografía perfecta conocemos, respetamos y podemos ser capaces de valorar. 

 

 

 

 

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El efecto sobrinaje

Vaya por delante que este post es un pequeño homenaje a mi compañero y amigo Guillermo Castilla, colega de pizzas nocturnas, grandes campañas y momentos inolvidables en agencias como Positiva +A aka Comunica con A o CP Interactive.

Casti definía como “efecto sobrinaje” a esa famosa frase que podían decir muchos clientes o pseudoclientes cuando les presentabas un presupuesto online digamos que justo o les ponías encima de la mesa la necesidad de profesionalizar un poco la presencia digital de su negocio. Toda nuestra perorata bienintencionada de recomendaciones como agencia digital de pro era cortada de raiz cuando el prospect, new-business-en-ciernes o neocliente espetaba: ¡¡PERO SI ESO DE LA WEB ME LO HACE MI SOBRINO!!

De esto puede hacer tranquilamente como 10 años y mi reflexión es que no hemos mejorado mucho el tema. El llamado instrusismo profesional en el mundo de la creatividad y el diseño digital sigue estando a la orden del día, supongo que amparado o acrecentado por la realidad económica que de momento no ayuda.

No creo que sea especialmente culpa de los profesionales de la creatividad digital. Creo que lo hemos intentado todo y lo seguimos intentando a través de organismos que aglutinan y protegen nuestro trabajo y nuestro sector. Y lo peor de todo es que no tengo claro si podemos hacer mucho más o si lo podemos hacer mucho mejor.

Yo creo que es cuestión de valor.

Tengo la impesión de que es algo que tiene que ver con lo que las empresas o las personas valoran y, quizá solo quizá, lo inmediato, ubicuo o excesivamente flexible que ha demostrado ser este medio en algunos momentos no ha jugado a nuestro favor.

La realidad como he dicho otras veces, es que una agencia digital tiene los mismos profesionales (y costes) que cualquier otro tipo de agencia predigital a los que, además, debes sumar perfiles específicos que tienen mucho que ver con la innovación o las nuevas plataformas de comunicación como las redes sociales.

Si un sobrino es capaz de hacer de ejecutivo de cuentas, supervisor de cuentas, director de cuentas, project manager, social media strategist, community manager, director creativo, copy, arte, programador back, desarrollador front, maquetador html y director de sistemas que alguien me lo presente. Hoy a ser posible.


rough

toda gran idea publicitaria empieza con un rough

El post de hoy viene sesudo. Así que si pensáis leerlo así de refilón mientras hacéis algún que otro RT y los unfollow de turno igual no os deja el maldito.

Y es que el tema da para bastante más que para un post. Probablemente sea el gran caballo de batalla de muchos creativos: ser capaces de llevar adelante una idea de esas que tienen un potencial que tira para atrás.

Igual habéis sentido alguna vez ese vértigo. Yo lo llamo el vértigo creativo. Ese temblor de piernas y ansiedad que sientes cuando sabes que tienes una gran materia prima creativa entre manos mientras se acerca la hora de la verdad. ¿Serás capaz de hacer que ese concepto (ese esbozo ininteligible dibujado en un papel) cambie el rumbo de una marca? ¿Podrás darle la vuelta a las ventas de tu cliente? ¿Podrás liderar el preceso de producción para que ese garabato se convierta en una gran campaña?

Lo dicho. Vértigo creativo.

Porque el tema no tiene desperdicio. Y es lo que tiene trabajar en equipo. Uno puede estar seguro de lo que es capaz de hacer o conseguir uno mismo, pero en el momento que tiene que confiar esa criatura que nació en su Moleskine a sus compañeros de equipo o incluso a otras compañías (por ejemplo una productora, un ilustrador o un desarrollador) es cuando se te puede hacer un poco cuesta arriba.

Ahí está el problema. Y la clave para conseguir que las cosas (las buenas) pasen.

Sin una buena idea jamás harás una gran campaña. Pero si una buena idea no se ejecuta con el mismo afán creativo y exigencia enfermiza que padecemos los copywriters y los directores de arte cuando perseguimos un concepto, el resultado final no será el esperado.

Lo cierto es que a uno le cuesta ver estas cosas siendo creativo. Siempre otorga más valor a la parte primigenia del trabajo, la conceptualización, el génesis de la idea, el corazón del proyecto, la razón de ser de cualquier agencia de las buenas. Pero, ahora que estoy cada vez más en contacto con proyectos no tan publicitarios pero que tienen mucho que ver con la creatividad, debo reconocer que estoy pondereando cada vez más el valor de la ejecución creativa. Y si me apuráis un poco, de la ejecución a secas.

Lo estoy viendo últimamente en algunas start up con las que empiezo a estar en contacto. La idea es solo el principio. Piénsalo. Las mejores ideas son muchas veces las más sencillas. Lo que implica que cientos de miles de chavales de todo el planeta con más neuronas vivas que tú y sabiendo picar código están teniendo, en este preciso momento, la misma idea que tú.

Así que de cómo la ejecutes. De cómo le des forma. De cómo la hagas crecer con el apoyo de gente más lista que tú. Y de cómo la pongas en marcha con tus recursos, tus contactos y tu dinero o el de los demás, va a depender tu futuro.

Suerte chaval.

Happy Xmas*

diciembre 24, 2012 — Deja un comentario

copyXmas

Y a todo los directores de arte, y a la gente de cuentas, y a los planners, a los producers, a la gente de estudio y a todas esas personas que, a pesar de los pesares, seguimos trabajando en publicidad. Y amándola si se deja.

Porque la felicidad nunca lee la letra pequeña. Merry Navidaz!

Divertimento Creativo

noviembre 7, 2012 — 3 comentarios

Un creativo tiene que mantenerse en forma.

Supongo que cada uno tenemos nuestra propia tabla de ejercicios creatas con la que mantener el músculo de las ideas, la frescura de reacción o la metáfora ahí, justo a flor de piel.

El mío es hacer fotos con Instagram a las señales del transporte público y rebautizarlas con textos un tanto delirantes.

Un día mi amigo Hugo Gañán periodista, creativo, copywriter, musicólogo y bloguero en El Canario en la Mina me dijo que tendría que recuperar todas estas intervenciones creativas espontáneas en un blog o algo… así que este post le debe un tanto a él. Yo creo que exageraba, porque llegó a decir que le recordaba al tumblr Hematocritico de Arte de @hematocritico.

Mejor que lo juzguéis vosotros mismos. Y si os animáis a contarme vuestros ejercicios de entrenamiento creativo. Pues mucho mejor.

El Juramento Creativo.

septiembre 24, 2012 — 4 comentarios

Juro defender la creatividad hasta mi último aliento :) Prometo cumplir, en la medida de mis capacidades y de mi juicio, este pacto.

1º.- Respetaré los logros creativos que con tanto esfuerzo han conseguido los copywriters y directores de artes sobre cuyos pasos camino.

2.- Compartiré gustoso ese conocimiento con aquellos que vengan detrás (y para ello emplearé cualquier platataforma social que me lo permita: Twitter, Pinterest, Fancy, Tumblr, Facebook, Linkedin, mi blog…)

3.- Aplicaré todas las medidas necesarias para el beneficio de mis clientes, buscando el equilibrio entre las trampas del sobretratamiento creativo y la autocomplaciencia del marketing.

4.- Recordaré que la creatividad no sólo es ciencia, sino también arte. Y  que la calidez humana, la empatía y la comprensión pueden ser más valiosas que los tratamientos marketinianos al uso.

5.- No me avergonzaré de decir «no lo sé», ni dudaré en consultar a mis colegas de profesión cuando sean necesarias las habilidades de otro para mejorar una idea previa o garantizar mejores resultados para mis campañas de publicidad y acciones de marketing.

6.- Respetaré la privacidad de mis clientes, pues no me confían sus problemas para que yo los desvele.

7.- Debo tener especial cuidado en los asuntos sobre la vida y la muerte de una IDEA.  Si tengo la oportunidad de salvar una de ellas, me sentiré agradecido. Pero es también posible que esté en mi mano asistir a una IDEA que no verá la luz; debo enfrentarme a esta enorme responsabilidad con gran humildad y conciencia de mi propia fragilidad.

8.- Por encima de todo, no debo jugar a ser Dios. Recordaré que no trato un titular enfermo o un lay out anodino, sino una IDEA cuya salud puede afectar a mi cliente  y a su estabilidad económica.

9.- Si voy a cuidar de manera adecuada cada una de mis IDEAS, intentaré prevenir el tedio y la apatía creativa siempre que pueda. Pues la prevención es preferible a la curación.

10.- Recordaré que soy un miembro de la sociedad con obligaciones especiales hacia mis congéneres, los creativos y también hacia los que no lo son.

11.- Si no violo este juramento, pueda yo disfrutar de la vida y del arte, ser respetado mientras viva y recordado con afecto después. Actúe yo siempre para conservar las mejores tradiciones de mi profesión, y ojalá pueda experimentar la dicha de hacer que una IDEA moribunda o frágil se convierta en un Campañón.

Por mi propio bien y el de la marca para la cual trabajo.

Basado en el Juramento Hipocrático según la traducción al español de la versión
redactada en 1964 por el Doctor Louis Lasagna, Decano de la Facultad de Medicina
 de la Universidad de Tufts.