MICRORRELATOS

Microrrelato: Viajeros sin destino a:


¿Dónde te bajas tú?
No lo sé. Es como si alguien me hubiese cambiado de sitio todas las paradas.

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campañas, campañas online, OPINION

Yo también fui huérfano de pueblo


La verdad es que como decía @ssantiagosegura en aquel spot navideño de Canal Plus, esta campaña “m’ha llegao”. Una vez más la gente de @srarushmore creo que ha sabido dar en la tecla para convertir sus campañas en una especie de iniciativa a la que a casi todos nos dan ganas de sumarnos. Desde cambiarnos el nombre, a enamorarnos de @radiolacolifata y sus locos ya no tan bajitos, lo cierto es que esta gente sabe muy bien abstraerse un poco de las etiquetas marketinianas y hablarle a la gente. Y eso llega.

En esta ocasión, la cosa va de conectar las necesidades de cariño y turismo barato de muchos españoles con la necesidad de difusión y población veraniega de muchos de nuestros pequeños municipios. Y por lo que he visto en una primera visita, ya hay un montón de pueblitos que se están dejando querer. Y eso mola.

Otra cosa que me gusta bastante es que en los últimos años apuestan decididamente por la continuidad de las campañas en un terreno digital y de redes sociales. Algo que va mucho más allá (o al menos yo lo veo así) de añadir una coletilla de facebook o la url de la web. Algo que hace que el spot sea conscientemente la primera piedra de algo mucho más grande que Aquarius sabe que no podrá construir sin la participación masiva de la gente. Y eso ya sabemos todos que a día de hoy solo es sostenible en un escenario online.

Ni los costes de emisión de las campañas, ni lo “cerrado” del medio, podrían hacer por si solos que una idea se convierta en un verdadero movimiento. Y creo que en ese camino consciente estamos ya casi todas las agencias.

Igual soy subjetivo porque esta campaña creo que la podría haber puesto yo encima de la mesa perfectamente, porque forma parte de mi historia. Aunque parte de mi familia si venía de algún pueblo, concretamente de Zamora, lo cierto es que no estábamos demasiado arraigados allí. La lejanía tampoco ayudaba demasiado. Así que un verano, cuando yo debía andar por los 8 años, mis padres decidieron adoptar un pequeño pueblo de Ávila, San Esteban del Valle, al que estuve yendo durante la mayor parte de mi  infancia y adolescencia.

No les puedo estar más agradecidos. A ellos y a toda aquella gente de San Esteban para la que dejé de ser, al tiempo, un forastero.

Por cierto, en esta campañ noto cierto poso de esta otra de Bocatta, también ambientada en el campo, que recuerdo tuvo su punto de polémica. Pero, como diría Michael Ende, esa es otra historia y debe ser contada en otro post.

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OPINION

Creatividad Anticrisis.


Creatividad Vs Crisis de davidmorah.com

Me lleva dando vueltas a la cabeza en los últimos días una reflexión sobre la crisis que estamos viviendo y sobre la profesión con la que unos cuantos (lamentablemente cada vez menos) nos ganamos la vida.

Para esta reflexión sobre el papel que juega la creatividad frente a la crisis económica, financiera, moral, vital de iniciativas, etc. he contado con la aportación gráfica de mi compañero y amigo @davidmorah.  Una colaboración que agradezco enormemente  y que espero que siga dando sus frutos en próximos posts :)

Pero vayamos al tema. A veces se nos olvida de cómo y cuándo se invento esto de la creatividad. Igual nos podemos remitir al  marketing o la publicidad, pero el transfondo de esto transciende bastante a nuestro mundillo.

La creatividad publicitaria surgió de aquella gente que necesitaba vender un producto infumable, hacer destacar su producto entre un montón de produtos similares o en conseguir que la gente se fijase en su anuncio en un rincón de la ciudad donde quizá había muchos más anuncios.

Esa gente que, en resumidas cuentas, tenía que solucionar un problema. Para eso sirve la creatividad.

Y los creativos publicitarios básicamente nos dedicamos a conectar nuestras neuronas de forma más o menos brillante para solucionar los problemas de las marcas y clientes para los que trabajamos.

Vale. Todos lo sabemos. Pero, a veces, no nos acordamos.

No nos acordamos de que, justo es en momentos como estos, es cuando más hay que apostar por la creatividad. Hay que ser osados. Divertidos. Flipados. Peleones. Excelentes. Combativos.

Ya sé. Es el momento más complicado para serlo. Especialmente si los clientes y las marcas (que son los que se juegan la pasta) no están por la labor.  Y es más comprensible. ¿A quién le pueden entrar ganas hoy de correr riesgos?

El tema es que los creativos los corremos todos los días. La nuestra creo que es a veces una profesión de riesgo. Nos exponemos varias veces al día a que cualquiera pueda decirnos “vaya mierda de idea”. A que la idea que a todo el mundo le ha encantado internamente, incluso al cliente, no le entre bien al target. A que se nos diga, “estás siendo poco creativo”. A ese riesgo me refiero.

Igual estábamos acostumbrados a esos años en los que todo iba bien y era muy fácil ser osado. Pero el mérito para nosotros, creo que es serlo ahora.

Desde aquí mi reconocimiento a los creativos, agencias y clientes que están sacando la cabeza: gente como Sra. Rushmore, La Despensa o MCcann con los que colaboramos en MRM en muchos proyectos para un cliente valiente Campofrío. Agencias como SCPF con clientes como IKEA y tantos otros.

Seguro que a vosotros se os ocurren unos cuantos nombres más de agencias, personas y clientes que sumar a esta lista. Ojalá muy pronto esa lista no quepa en un post com este.

 

Postdata: He encontrado de El País sobre el mismo tema con una escuela muy intersante para directivos. Da que pensar: Contra la crisis, creatividad.

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