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Para qué sirve un copywriter: mi próxima conferencia el 11/12 en Espacio Camon Madrid


¿Matarías por ganarte la vida conceptualizando y escribiendo publicidad?

El martes 11 de diciembre en Espacio Camon Madrid, Plaza de Moncloa, 1 (acceso por Princesa)  imparto una conferencia en la que os hablaré de esa profesión que me lleva matando dulcemente los últimos 15 años y de la que tanto me gusta conversar.
Bajo el título “Para qué sirve un Copywriter”, hablaremos de creativos, copies, copywriters, redactores publicitarios, redactores de contenidos y de la metamorfósis que ha sufrido nuestra profesión en los últimos años.

¡Tal ha sido la catársis en nuestro oficio que nos han incluido en un ciclo de Nuevas Profesiones!

De hecho, creo que con razón. Porque SEO, el impacto de los Social Media en el marketing digital y el comportamiento de los nuevos consumidores han derribado algunos de los tótems de los que aprendimos a trabajar creativamente hace más de una decada.

Por el contrario, la obsesión por las buenas ideas y los mensajes capaces de conmover siguen más vigentes que nunca. Así que si os apetece el martes 11 de diciembre, a partir de las 18:00 y hasta las 20:00 por allí estaremos. Aquí tenéis la información de la ponencia y el formulario para apuntaros.

Por cierto os adelanto que le hashtag que emplearemos los días antes y durante la sesión será #soycopywriter

¿Nos vemos allí?

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Ya no se escriben buenos anuncios


Typewriter foto del flickr de Amio Cajander

Es duro. Pero bastante cierto.

No es que no se hagan buenos anuncios. Afortunadamente, y especialmente en los tiempos que corren, seguimos viendo buenas ideas sobre el papel, la televisión, nuestras pantallas digitales y también en la radio.

Pero, en mi opinión, empiezan a escasear esos anuncios que nacen de retorcer palabras, esculpir expresiones y emociones para llegar a la gente, emocionar, conmover y movilizar al consumidor con una carga de mayor profundidad que transciende a ese plano algo más superficial de las imágenes.

Al menos, a ese tipo de imágenes que suelen poblar la publicidad en estos tiempos de crisis, que no deberían ser de crisis de ideas, sino todo lo contrario.

Parece que en lo que se refiere al texto publicitario nos hemos autolimitado a algunos recursos resultones que siempre funcionan.

Un titular con un golpe y, como mucho un aterrizaje, más o menos digno en una oferta o beneficio del producto más o menos justificable.

A mí no me vale con eso.

Me viene a la mente la que, en mi opinión, es obra de obligada lectura para los copywriters La fuerza de la Publicidad de Marçal Moliné que en sus úlltimas páginas, y bajo el título “118 trucos para hacer buenos anuncios, glosa un extensísimo catálogo de figuras retóricas con ejemplos prácticos que deberíamos tener mucho más presentes en nuestro trabajo creativo diario: etopeya, omisión, metáfora, erotema…

Hablo de cualquier pieza publicitaria. Pero, especialmente de gráfica, exteriores y campañas online. Afortunadamente los spots (las pelis como solemos llamarlas en las agencias de publicidad) y las cuñas de radio (no podría ser de otra forma) aun resisten a ese viejo modus operandi creativo de la idea/concepto y su desarrollo a través de ejecuciones verbales elaboradas.

Me vienen a la mente el “No es lo mismo” de BMW, “Contrato con el planeta” de Unión Fenosa, el spot “intermitente” de Guía Repsol, “Cómicos” de Campofrío: ideas grandes con discursos intensos, profundos y en algunos momentos me atrevería decir que hasta poéticos.

Especialmente, me deja mal sabor de boca el poco cariño que se le da a los mensajes y a las ideas en las campañas online. Banners, insterstitials, desplegables en los que evidentemente tiene que pesar la imagen y la animación, pero en los que sigo echando de menos que haya una idea detrás. Solo eso, una idea.

Porque sin mensaje, no hay anuncio. Y sin ideas, la publicidad no vale nada.

Así que, por favor, no dejemos de escribir anuncios. Anuncios de los buenos.

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Test: Cómo saber si llevas un copy dentro.


Como saber si llevas un copywriter dentro

Foto de mujeressincomplejos.com

Vale.

Parece fácil, pero todos los que nos dedicamos a esto del copywriting profesionalmente hemos sufrido un momento (o unos cuantos más) de nuestra vida en los que no teníamos demasiado claro si valíamos para esto.

Para todos aquellos jóvenes y no tan jóvenes que se lo estén pensando, el Blog de Guillewriter os presenta el famoso e infalible Test del Copywriter.

1.- Sientes sudores fríos cada vez que lees un titular del tipo “Al alcance de tu mano” o “La herramienta que mejor se adapta a sus necesidades”

2.- Has intentando abrir el Illustrator y te has quedado bloqueado al ponerle naming al archivo.

3.- Pasas rápido tus viejas pelis grabadas en VHS para pararte a ver Aquellos Maravillosos Anuncios.

4.- Tienes a Ricardo Pérez en un pedestal, e intentas colar el  De Fruta Madre de Cofrutos a la mínima de cambio.

5.- Cuando intentas ligar pareces un mailing de esos de libro con: Introducción – Pala de encuentro con oferta irresistible y Call to Action-Anticobra

6.- Escribes las cartas de amor a tus amig@s (naturalmente sin cobrar un duro)

7.- Hablas mucho. Escribes mucho. Piensas mucho. Y a veces haces las 3 cosas a la vez.

8.- Te gustaría ser escritor, pero ya casi como que empiezas mañana.

9.- Eres capaz de reescribir un Tuit setecientas veintiocho veces

10.- Si tuvieses caja fuerte, guardarías allí tus ideas.

Si la mayoría de tus respuestas han sido positivas, ni lo dudes: llevas un copywriter dentro. Otra cosa es que sea bueno o malo. Pero con un poco de talento, un mucho de trabajo y algún libro de los buenos como The Copy Book seguro que acabas ganándote la vida con esto.

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Copywriters somos todos.


Errata en graffiti

Copywriters somos todos. Ojo con las erratas.

Es lo que tiene.

Como seguro que todos hemos escuchado alguna vez, de fútbol y de publicidad todo el mundo sabe. Pero, en mi opinión, quizá el tema se hace más flagrante cuando hablamos de esas personillas que nos ganamos el dinero con las palabras: los famosos copywriters.

No puedo dejar de confesar que en ocasiones tengo un cierto cosquilleo de envidia hacia mis compañeros directores de arte. Porque, dado que la cultura visual y los conocimientos técnicos de un director de arte son más complejos de adquirir y específicos, esto suele ayudarles a generar cierta barrera psicológica frente a esa multitud de personas que acaba juzgando tu trabajo.

No me entendáis mal. Yo para nada me considero por encima del bien y del mal. Pero digamos que a veces escuece el poco respeto que se tiene a los conocimientos técnicos (que los hay), el talento (igual menos, pero también) y la experiencia de los copywriters.

En serio.

Todos sabemos escribir (más o menos) pero desde aquí me gustaría defender, sin ponerme especialemnte melodramático, el rol y la especialización de los copywriters. SEO, Twitter o la segunda juventud de los blogs son áreas de crecimiento y redención para nuestro trabajo que están ayudando a fijar en la mente de la gente el valor que tiene una expresión, una palabra, UN MENSAJE.

Y os aseguro que sobre estos temas, los copys sabemos muy bien de lo que hablamos.

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