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En estos tiempos que corren tan alienantes en ocasiones para los que nos ganamos la vida con la creatividad, no deja de ser estimulante que haya inicativas que nos inviten a remezclar las palabras y las ideas y nos sirvan de entrenamiento para, quizás, mantener despierta la mente. Puede que hoy no esté mucho el horno para juegos de palabras, malentendidos bienintencionados y riesgos calculados en tus campañas. Pero por lo que pueda pasar, más vale que nos dediquemos a mantener las neuronas en estado de semireposo.

Si seguís mi blog desde hace algún tiempo o mi cuenta de instagram, sabréis ya de mi afición por fotografíar la señalética del transporte público madrileño buscándole un segundo significado (quizá oculto) En mi post Divertimento Creativo, podéis ver algunos de los ejemplos. Por eso, esta propuesta de App “Genius Meme Generetor”, lanzada por Cambridge en Facebook, me parece, como mínimo una invitación al jugueteo creativo y a volvera a retorcer imágenes y palabras. Algo que siempre se ha hecho en la publicidad off (especialmente en la gráfica) y que yo al menos, en ocasiones, echo de menos en la publicidad digital.

Yo ya me he currado un par de pelis (podrían ser mejores la verdad) si os animáis creo que no os lo he puesto muy complicado.

Así que, como diría el ínclito Joaquín Prat “Aaaaaaaaaaaa jugaaaaaaaar!

Genius Meme App

Reservado a magos novatos

Reservado a Magos Novatos #otraseñales

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Kate Haring asomándose #otrasseñales


rough

toda gran idea publicitaria empieza con un rough

El post de hoy viene sesudo. Así que si pensáis leerlo así de refilón mientras hacéis algún que otro RT y los unfollow de turno igual no os deja el maldito.

Y es que el tema da para bastante más que para un post. Probablemente sea el gran caballo de batalla de muchos creativos: ser capaces de llevar adelante una idea de esas que tienen un potencial que tira para atrás.

Igual habéis sentido alguna vez ese vértigo. Yo lo llamo el vértigo creativo. Ese temblor de piernas y ansiedad que sientes cuando sabes que tienes una gran materia prima creativa entre manos mientras se acerca la hora de la verdad. ¿Serás capaz de hacer que ese concepto (ese esbozo ininteligible dibujado en un papel) cambie el rumbo de una marca? ¿Podrás darle la vuelta a las ventas de tu cliente? ¿Podrás liderar el preceso de producción para que ese garabato se convierta en una gran campaña?

Lo dicho. Vértigo creativo.

Porque el tema no tiene desperdicio. Y es lo que tiene trabajar en equipo. Uno puede estar seguro de lo que es capaz de hacer o conseguir uno mismo, pero en el momento que tiene que confiar esa criatura que nació en su Moleskine a sus compañeros de equipo o incluso a otras compañías (por ejemplo una productora, un ilustrador o un desarrollador) es cuando se te puede hacer un poco cuesta arriba.

Ahí está el problema. Y la clave para conseguir que las cosas (las buenas) pasen.

Sin una buena idea jamás harás una gran campaña. Pero si una buena idea no se ejecuta con el mismo afán creativo y exigencia enfermiza que padecemos los copywriters y los directores de arte cuando perseguimos un concepto, el resultado final no será el esperado.

Lo cierto es que a uno le cuesta ver estas cosas siendo creativo. Siempre otorga más valor a la parte primigenia del trabajo, la conceptualización, el génesis de la idea, el corazón del proyecto, la razón de ser de cualquier agencia de las buenas. Pero, ahora que estoy cada vez más en contacto con proyectos no tan publicitarios pero que tienen mucho que ver con la creatividad, debo reconocer que estoy pondereando cada vez más el valor de la ejecución creativa. Y si me apuráis un poco, de la ejecución a secas.

Lo estoy viendo últimamente en algunas start up con las que empiezo a estar en contacto. La idea es solo el principio. Piénsalo. Las mejores ideas son muchas veces las más sencillas. Lo que implica que cientos de miles de chavales de todo el planeta con más neuronas vivas que tú y sabiendo picar código están teniendo, en este preciso momento, la misma idea que tú.

Así que de cómo la ejecutes. De cómo le des forma. De cómo la hagas crecer con el apoyo de gente más lista que tú. Y de cómo la pongas en marcha con tus recursos, tus contactos y tu dinero o el de los demás, va a depender tu futuro.

Suerte chaval.


Espíritu creativo mexicano... desde pequeñitos

Supongo que ahora que estoy montando mi propia agencia pequeña lo creo más que nunca, pero lo cierto es que siempre he pensado que las grandes ideas están al alcance de todos. Precisamente eso, es lo que las hace GRANDES.

De todas formas, supongo que todos conocemos unos cuantos casos o momentos que podrían sostener este argumento. Desde leyendas del sector como que “El hoy me siento flex” surgió de forma espontánea en un Focus Group y fue directamente verbalizado por un cliente de la marca, hasta casos de campañones que han visto la luz, siendo paridas por el último mono de la agencia; también conocido como Trainee.

De esas, prefiero no hablar demasiado porque al final todo se sabe, pero seguro que todos los que llevamos un tiempito en el sarao de la publicidad en este país conocemos más de una.

Lo más difícil no es tener una gran idea. Lo más difícil es saber verla.

No todo es tener grandes ideas, también tiene mucho mérito saber verlas. Lo que sucede es que este feeling que te permite identificar una buen concepto normalmente se adquiere cuando ya has visto, palpado y admirado grandes ideas que en su mayoría no has tenido tú. Yo por eso, cada vez le otorgo el mérito que se merece al mecenas/descubridor de la idea, no solo a su autor/creador.

Así que, sin preocuparse tanto de quién la crea, quién la saber ver y quién vende la creatividad (que también es fundamental) lo importante es creer, alimentar y defender las grandes ideas para que todos podamos disfrutarlas en la calle, en nuestro buzón o en la pantalla de turno.

A nosotros en @muttante_es, más que una pequeña agencia, nos gusta definir nuestro proyecto como algo-parecido-a-una-agencia. Y si a algo le vamos a dedicar tiempo a partir de ahora, es a eso: a las pequeñas ideas que se acaban haciendo bien grandes.

Esperamos crecer. Como ellas :)


Acordeon foto de Jsome1 en flicker.com

Todos tenemos una banda sonora.

Yo además, y seguro que muchos de vosotros también, tengo una lista de canciones prácticamente imprescindibles a la hora de trabajar.

Igual puede sonar un poco raro cuando mi trabajo es escribir. Pero lo cierto, es que para inspirarme, animarme, arrancar, hacer el trabajo duro o expresar algunas sensaciones concretas, necesito esa atmósfera que me aporta la música.

Pensando en todas esas canciones  que estimulan mi cabeza en la agencia, en el tren o en casa, he decidido crear un post en el que os voy a contar la música que yo utilizo para escribir mis ideas, mis campañas y mis entradas en este blog.  Como veréis los estilos son muy variados, en función del tipo de trabajo al que me enfrente en cada momento.

Algunas notas de partida:

Necesito que la música sea en otro idioma: la mayoría de las veces escucho temas musicales en inglés.

Si escucho música en español, en vez de tener una atmósfera/clima/ritmo que me inspire, lo que sucede es que letra de la canción se cruza en mi cerebro con las palaras que quiero escribir y el tema se complica. Así que en la gran mayoría de las ocasiones para escribir prefiero canciones en otro idioma: inglés, portugués, frances, italiano… mientras necesite cierto proceso mental para entender la letra no hay problema.

El estilo cuenta, y mucho.

El estado de ánimo en el que me encuentre a la hora de sentarme delante del teclado afecta mucho a mi trabajo. Y para salir de la falta de inspiración, las pocas ganas, el agotamiento creativo o la simple desidia, la música es el arma perfecta. Por eso, las canciones y el estilo elegido dependerán del momento mental/emocional en el que me encuentre y, por supuesto, del trabajo creativo o de copywriting al que me tenga que enfrentar.

No es lo mismo pensar en un concepto superambicioso para una marca supermolona (quién necesita motivación o inspiración para un proyecto así?) que un folleto long copy  con bastante carga promocionera para venta directa. Es obvio.

Tengo mis propios greatest hits.

Sí. El tema de las canciones favoritas también funciona a la hora de trabajar. Y van variando. Os confieso que uno de los últimos temas que me ponen las pilas para empezar a currar en algo es “Club de Fans de John Boy” de @LoveofLesbian. Como dirían algunos es vitamínica, profunda, densa y tiene una intrahistoria bastante interesante. Estoy enganchado. Y sí, aunque es en español, su escucha al principio de cualqueir proyecto o tarea me da la energía necesaria para el arranque.

Otros autores y creadores que basan su inspiración en la música.

Hasta donde sé, Pedro Almodóvar suele escribir sus guiones escuchando una música muy concreta. Cada una de sus películas ha contado con una música de apoyo en la fase de escritura de la histora que le servía al director manchego para recrear una atmósfera muy específica a la hora de elaborar las distintas escenas. Pero no solo los escritores, directores y creadores tienen su propia banda sonora. Hace pocos días se hizo especialmente famosa la lista de Spotify de Barack Obama para las elecciones de EE.UU de noviembre de este 2012. Una música que de alguna forma ayudaba a hacer tangible a esa personalidad propia de Obama que tanta presencia ha tenido durante la campaña

Esos cascos (también llamados auriculares)

Si trabajas en agencia (y si no tiene la suerte de tener un despacho a pachas para ti y tu compañero de dupla creativa) seguramente te hayas acostumbrado a ver a un montón de gente trabajando con cascos. Así que asegúrate de comprarte unos buenos auriculares que te aislen del exterior. En mi opinión, se puede diseñar bastante bien con sonido ambiente pero os aseguro que para escribir determinados textos (especialmente los más densos) es imposible hacerlo sin conseguir aislarte un poco.

Spotify Forever

La verdad es que la plataforma del circulito verde ha cambiado mi forma de trabajar. Tener a tu alcance la gran mayoría de bandas y canciones que quiero (y a veces necesito escuchar) es un subidón. Vale que hay bandas que echo de menos como Los Beatles, Led Zeppelin, Metallica o AC/DC y eso me mata. Pero por lo demás, me parece un cambio radical a la hora de trabajar mientras escuchas música. Por muchos miles de temas que llevaras en tu Ipod, esto es mucho más grande y universal.

Otros grupos que nunca faltan en mi lista de música para trabajar son:

– Offspring: caña de la buena para activar la tarde creativa más soporífera

– Jero Romero y The Sunday Drivers: vitaminas emocionales para despertar el lirismo y la prosa más rica

– Morcheeba: Atmósferas envolventes y relajadas para dejárse llevar por la intención de las palabras

– Sabina, Lichis y la Cabra Mecánica: para coger el pulso a las metáforas y contar historias que se conviertan en campañas

– Guns n’ Roses un clásico adictivo e intenso al que siempre vuelvo para reencontrarme conmigo mismo

The Black Crowes, Free, Bowie, Jimmi Hendrix, los Stones, La Credence, Bob Marley, Fleetwood Mac, Muddy Waters, Morricone, Vangelis… la enumeración sería interminable, así que he decidido crear una lista colaborativa de Spotify para que, tranquilamente, os deis una vuelta musical por la lista de canciones que escucho para trabajar. Igual coincide con la vuestra ¿no?

Para acabar (y si me lo permitís) una lista de recomendaciones musicales para copywriters (a mí me ayuda)

Si también os ganáis la vida con las palabras y me aceptáis algunas recomendaciones, os dejo aquí unas cuantas sugerencias de temas musicales y bandas en función del tipo de pieza que tengáis delante: spot, página de prensa, banner, post, folleto... a ver qué os parece.
Concepto para una campaña 360º capaz de integrar múltiples acciones en distintos canales y plataformas: Karma Police de RadioHead; compleja, viva y sorprendente. Como debe ser cualqueir campaña.

Spot con mucho mensaje e historia para una marca de esas que llegan: Forrest Gump Suite de Alan Silvestri;
capaz de sugerir y subrayar tu storytelling. 

– Folleto de respuesta directa con long copy, texto persuasivo y call to action: Bitter Sweet Simphony de The Verve;
contundente, incisiva y convincente.

– Desarrollo de texos para website: el álbum completo In Utero de Nirvana; desgarrado, intenso y con efecto duradero.

Campaña display (con banners y toda la pesca): Bohemian Rapsody de Queen; coral, armónica y con partes muy distintas capaces de generar un gran resultado conjunto.

– Página de prensa conceptual y con gran carga visual: Yellow de Coldplay. Porque un color puede contar muchas cosas.

– Cuña de radio: la sonoridad y atmósfera de Live on Mars? de David Bowie.

Emailing con oferta comercial: Paradise city de Guns n’ Roses. ¿Se te ocurre una promesa mejor?

– Crear un hashtag de campaña para Twitter19 días y 500 noches de Joaquín Sabina. Pura inspiración para crear una etiqueta a la que todo el mundo quiera engancharse.

– Batería de Facebook Ads: Killing in the name of de Rage Against the Machine. Porque hace falta mucha intensidad para plantear múltiples mensajes a testear y una gran descarga de energía para contar caracteres como un poseso.

Flyer fiestero: I Gotta Feeling de Black Eyed Peas; frenético, intenso y demoledor para que tus textos respiren noche y diversión en cada mensaje, incluso hasta en las comas.

– Naming para una marca o producto: Start me up de The Rolling Stones. Porque si una marca no es capaz de despertarte ninguna emoción, es que ha nacido muerta.

– Publirreportaje: Entre dos Aguas del maestro Paco de Lucía. Una pieza elaborada, rica en matices con un gran armazón musical capaz de convertirse en un sólido hilo argumental para contar muy bien casi cualquier cosa.
Y para terminar, la música con la que escribir un post para tu blog. Para este último caso, os voy a recomendar la canción que he utilizado yo para rematar esta entrada: “On my mind” de los míticos The Sunday Drivers. Una pieza buenrollista y vitamínica como pocas, capaz de hacer bailar las musas de la madre de todos los bloqueos creativos.

Espero que esta lista colaborativa de Spotify “La música con la que escribo” os sirva de inspiración. Y espero también que os animéis a subir  esos temas que os ayudan a plasmar vuestras ideas, contar historias y escribir campañas.

Nos vemos. Mejor dicho, nos escuchamos.


Fotograma de la última campaña de Droga5 para Ing Direct

 

 

Supongo que si me seguís hace algún tiempo (parece mentira pero este ya hace mi post número 100 sumando los post de mi portfolio que también añadí este blog) sabréis ya mi debilidad por la agencia australiana Droga5

Supongo que si en un momento de mi vida decidí convertirme en creativo, en parte tuvo que ver con mi obsesión por la irreverencia y por poder sacar los pies del tiesto y que me pagarar por ello. 

Mea culpa.

El caso es que quizá por ese motivo no dejan de emocionarme campañas como esta en la que para venderme un nuevo concepto de gran calado vital Spend your life well  básicamente me enseñan un culo dentro de un pijama.

No tengo nada en contra de la comunicación patria de ING Direct que conozco bastante. De hecho, en mi opinión  lo están haciendo francamente bien. Pero para alguien que lleva algo así como 7 años acostándose a las 2 de la madrugada (y muchas noches trabajando en pijama) este anuncio creo que llega a un lugar donde los de aquí no llegan.
¿No creéis?

Vender una idea

mayo 19, 2012 — 3 comentarios

Martin Luther King in front of the microphones

La parte más difícil de tener una idea es venderla. Si estás leyendo este post seguro que puedes acordarte de unas cuantas ideas, de esas memorables, que han acabado en la papelera o criogenizadas hasta una segunda oportunidad en plan Walt Disney.

Como dirían Golpes Bajos, Son Malos tiempos para la lírica y, lamentablemente en estos tiempos las meninges cerebrales se contraen y las ideas deben buscar cualquier pequeño resquicio para iluminar las mentes más cerradas.

Da igual lo que pienses tú. Da igual que creas que es la mejor idea que has tenido en tu maldita vida. Si no eres capaz de trasnmitir el potencial de ese garabato en tu cuaderno a las 20 personas que intervienen en el proceso de aprobación de una campaña no te servirá de nada.

  • Piensa en tus compañeros de equipo en la agencia.
  • Piensa en los responsables creativos dentro de la agencia.
  • Piensa en los otros departamentos de tu agencia que intervienen en el proceso
  • Piensa en la primera persona del cliente a la que le vas a tener que vender la idea.
  • Piensa en los responsables de marketing de tu cliente.
  • Piensa en el área comercial de tu cliente que finalmente tendrá que validar la idea.
  • Piensa en las restricciones presupuestarias.
  • Piensa en todo el maldito planeta y hazte fuerte.

Porque el mayor mérito de que una gran idea salga a la la luz, es esa pequeña odisea conocida como el proceso de aprobación de una campaña.

A pesar de todo esto que os estoy contando, yo soy un apasionado de esta fase del proceso creativo (para mí, la verdad sigue formando parte de ese proceso) Así que, si me lo permitis, os cuento algunos trucos o consejos para vender ideas creativas que a mí al menos me funcinonan.

1.- INTEGRA A LA GENTE EN TU IDEA. NO SEAS EXCLUYENTE.

Para eso, básicamente creo que sirven los brainstormings. Los buenos. Para que en un proceso participativo la autoría de la idea se diluya y todo el mundo tenga la sensación de haber aportado un poquito a esa creación colectiva. El número de fans de una idea aunque sea en una fase muy inicial del proyecto es directamente proporcional a sus posiblidades de éxito.

2.- ARROPA BIEN TU IDEA

Aunque tú sepas que va a funcionar, la gente necesita modelos de éxito para tomar decisiones. Así que, sera mejor que los ayudes. Busca referencias visuales, conceptuales y de campaña que hayan obtenido unos resultados interesantes para el cliente. No te pases remiténdote a Cannes y One Show o a cosas que están haciendo en el lejano oriente. Debe ser creíble y romper los primeros frenos a la hora entender “de qué va eso tan raro que se te ha ocurrido”

3.- ROMPE EL HIELO

A todos nos gusta sentirnos cómodos, incluso en las situaciones más tensas en nuestro trabajo. La gente del cliente que tiene que decidir sobre tu idea también se está jugando mucho. Así que, si consigues crear un clima relajado descontextualizando la reunión con algún tema no profesional, seguro que el clima mejora y a ti te resulta todo más fácil.

4.- BUSCA ALIADOS

En todo proceso de venta creativa delante de un grupo de personas, siempre hay individuos más favorabes a ti. Bien por afinidades personales o bien por que tienen una menor aversión al riesgo y les gusta más apostar por la creatividad. Consigue su beneplácito durante la presentación y tendrás más posibilidades de salir victorioso.

5.- APELA A SUS EMOCIONES.

El 75% del ser humano son emociones. Si consigues llegar con tu discurso creativo a las emociones de tu audiencia tienes la mitad del camino hecho. No hay ninguna decisión de nuestras vidas que no tenga un componente emocional, trabaja en tu presentación con esa premisa y te llevarás las cosas a tu terreno.

6.- LO QUE TENGAS QUE CONTAR, CUÉNTALO EN LOS PRIMEROS 30 SEGUNDOS

A esto lo llamo yo “la Prueba de los 30 segundos”. Si en 30 segundos no puedes contar la idea y conseguir que cualquier persona que la escuche la entienda y se entusiasme es que no es tan buena idea. O quizás es que tú no la sabes contar. Por eso, si la idea es realmente buena, entrena y ensaya esos primeros 30 segundos 1 millón de veces si hace falta. Con tus compañeros de agencia, con tu vecino en el ascensor, con tu Santa, con el espejo…

7.- CIERRA EL CÍRCULO

La estructura narrativa circular siempre funciona. Así que si al final de tu intervención o de la reunión consigues volver a la idea inicial que dio origen a toda la campaña, la sensación que tendrá tu audiencia es que todo tiene sentido y está muy bien construido. Y eso, te lo aseguro, vende.

Suerte en vuestra próxima presentación y no lo olvidéis: las buenas ideas son como los zombies, da igual quien quiera acabar con ellas, siempre resucitan :)


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Yo creo que no. Lo que te permiten las redes sociales, especialmente si sigues a la gente adecuada como @currorubira@danigranatta, @untadoennocilla @ricardollavador, @Juan_corralesr, @Huss87, @el_cuartel o @huworks es acceder a un marasmo de inspiración creativa de alta intensidad, que algo así como que te hace plantearte cada día por qué coño no estoy haciendo cosas mejores.

Y eso, básicamente, es bueno. Todos esos links volando de IP en IP a diestro y siniestro estimulan tus meninges creativas, te pican en tu pequeño y dolorido ego copywritero o direartistiquero y te dan ganas de ponerte a hacer el campañón de tu vida.

O al menos debería ser así.

Esta claro que si estás pensando en copiar ya no hace falta que te bajes al archivo a buscar aquel libro de New York Festivals de 1984 para, una vez desempolvado, fusilar un titular (eso sí con el mérito de una traducirlo al Román Paladino)

Hoy, basta con echarle un ojo al Twitter, Facebook, Tubmr y ahora también al perfil de Pinterest de la gente que sabes que comparte “mandanga” creativa de la buena y tirar millas.

Pero justo creo que ahora, gracias a que todos tenemos la posiblidad de acceder y compartir en abierto a todas estas fuentes de inspiración, sucede lo contrario. Si una campaña ha sido buena va a tener la difusión que se merece incluso a nivel internacional y, por lo tanto, va a ser mucho más dificil de fusilar sin dejar rastro (a modo de denuncia colectiva) en las redes sociales.

No hace demasiado hemos tenido algún caso de spots calcados de películas o vídeoclips. Y para la gente que no somos fans precisamente del remake creativo descarnado es más fácil (todos bebemos de las mismas fuentes) encontrar la referencia y sacar a la luz el pastel.

Igual leyendo este blog me cae alguna piedra sobre nuestra campaña Apavo XII con la cápsula que lanzamos a la estratosfera para Campofrío y sus semejanza a otras campañas/acciones que sucedieron antes y después en el tiempo.

Como dije en un comentario al hilo de ese post, la fuente de inspiración en nuesto caso fue el vídeo de un Padre y un hijo que enviaban un Iphone a la estratosfer…  para que veáis que no tengo problemas en revelar las fuentes de inspiración/referencia, que todos tenemos las nuestras.

Para terminar, una reflexión: quizá el tema clave, como ha sucedido toda la vida, es que copiar un modelo de éxito reduce los riesgos y mejoras las perspectivas de rentabilidad.

Pero esto debería de otra cosa.

Afortunadamente si algo hacemos bien los Creativos, a pesar de nuestros muchos defectos, es saber reconocer el mérito de un buen trabajo. Y gran parte de ese mérito está, para mí, en aquellos que escarban en lo cotidiano y ordinario para encontrar esa preciada trufa que son las grandes ideas. Seguro que sabéis a lo que me refiero.