OPINION, VIAJES

Drogas y copywriting


Tranquilos. Que este es un post ligerito y humorístico de vuelta de vacaciones. Otro día quizá nos pongamos más serios con los tópicos sobre el uso de sustancias en los perfiles creativos y no tan creativos en las agencias de publicidad y departamentos de marketing.
Disfrutad de esta tira de Grant Snider de su blog Incidental Comics; no tiene desperdicio. Veréis que los que trabajamos creativamente con las palabras usamos un montón de drogas más de las que, en un primer momento, te pueden venir a la cabeza. ::)

Drogas duras y blandas y sus efectos en la escritura creativa. Copywriting

Drogas duras y blandas y sus efectos en la escritura creativa. Copywriting

 

 

 

 

 

 

 

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Opinion

5 Trucos para combartir el bloqueo creativo.


Salidas creativas para los bloqueos de ideas

Salidas creativas para los bloqueos de ideas

Supongo que a todos nos ha pasado.

Al menos, tal y como lo vivo yo, el tema de la frescura de ideas o la agilidad creativa es algo así como el estado de forma físico. Hay temporadas en las que tienes un facilidad a veces pasmosa para tirar ideas, sacar puntas o si me permitís el símil baloncestístico ver la canasta como una plaza de toros.

Sin embargo, hay otras temporadas (días, semanas, que sean semanas como mucho por favor…) en las que te sucede todo lo contrario. Hasta el mensaje más básico para el más facilón banner gif se convierte en una odisea.

Son esos momentos en los que decides bajar al trastero y recuperar los viejos cuadernos de tu primera agencia. O releer The Copy Book por vigesimo tercera vez. O preguntarle a tu hija si se le ocurre algo.

Para esos momentos yo tengo algunos trucos que igual a vosotros también os funcionan:

1.- Autoengáñate pensando que esa campaña o pieza creativa no es tan importante.

Os aseguro que yo lo hago. Parte de mi capacidad creativa (suponiendo que lo tenga) tiene que ver con esa pequeña obsesión por hacer que cada pequeña parte de una pieza o campaña alcance su máxima expresión creativa. Vale, es mi pequeña enfermedad. Pero gracias a ella he conseguido alguno que otro éxito en mi trayectoria. Por eso, lo primero que yo necesito hacer cuando me bloqueo creativamente, es relativizar la importancia de ese proyecto. ¿Por qué? Porque si no te relajas va a ser muy complicado que desatasques tu máquina de disparar ideas.

2.- Sal de la rutina.

Lamenteablemente, y creo que esto ya lo he comentado alguna vez, los creativos pasamos demasiado tiempo delante de un ordenador en una mesa de oficina. Si no recibes inputs externos, difícilmente vas a ser capaz de generar outputs creativos que solucionen el problema o necesidad de la marca para la que estas trabajando. Así que, como diría aquel: si quieres desbloquearte, apaga y vámonos. Internet mola pero a mi te aseguro que me inspira mucho más sentarme en un banco de El Retiro y observar a la gente.

3.- Vuelve a los básicos (keep it simple)

En ocasiones, a la hora de hacer brainstorming nos inundamos la cabeza con un montón de cifras, variables, elementos del proyecto, de la marca o de la competencia que pueden llegar a saturarnos. Al menos a mí, que tengo tendecia a recabar toda la información que exista sobre un tema, me pasa. En esos momentos, debes ser capaz de simplificar todo el briefing en un par de preguntas. ¿Qué quiero conseguir de esa persona que va a recibir mi mensaje? ¿Y qué le voy a ofrecer/decir para conseguirlo? Si tienes esas 2 preguntas claras y eres capaz de encontrarles una buena respuesta, lo tienes hecho.

4.- Deja de buscar.

Buscar soluciones creativas a problemas es como buscar objetos perdidos. Puedes pasarte horas tratando de recordar dónde has podido dejar las llaves del coche o dónde guardaste aquel papel del médico. La mayoría de las veces será da igual las vueltas que le des. Porque la imagen llegará a tu cabeza como en un shock cuando ya, casi por desesperación, has dejado de pensar en ello.

Con las ideas creativas pasa igual. Puedes pasar horas amasando un briefing sin sacar nada que puedas denominar idea. Y cuando, después de todas esas horas, ßconducir, prepararse un café o salir a correr es cuando todo ese trabajo de procesamiento mental da sus frutos. A mí lo de conducir es lo que mejor me funciona, es poner el piloto automático de vuelta a casa después de un día larguísimo en la agencia y las ideas llegan solas.

5.- Confía en tu talento.

He dejado al final el truco más importante de todos.

Porque al final, esto de ganarse la vida con tus ideas tiene mucho que ver con la confianza en ti mismo. Si no terminas de fiarte mucho de tu talento puedes hacer como yo, que me considero más un obsesivo bregador de las ideas que un gran creativo. Es la obsesión por conseguir una idea mejor, la convicción de que ahí, en una de esas palabras que has escrito, hay un concepto aún más potente. La insatisfacción con lo que ya has conseguido.

Se trata de eso. Precisamente eso, es lo que finalmente hace que no falles. Y puede que incluso esa pequeña dosis de miedo al fracaso y vértigo que experimentas cada vez que te enfrentas a un briefing, sea lo que sirva de estimulante para hacerte mejor creativo.

No me puedo quitar de la cabeza aquella forma tan peculiar que tenía Marcelo Montes de hablarnos de ese vertigo creativo. Nos decía “Cada vez que me enfrento a un briefing pienso, esta va ser…. esta va a ser la vez en la que se den cuenta de que en realidad soy un farsante. Esta va a ser la vez en que no sa capaz de tener una idea decente

Difícil explicar mejor esa sensación que experimentas cada vez que suena tu teléfono o te llega un mail cuyo asunto es “Te tengo que pasar un nuevo brieifing”

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OPINION

Copywriting: escribir con música


Acordeon foto de Jsome1 en flicker.com

Todos tenemos una banda sonora.

Yo además, y seguro que muchos de vosotros también, tengo una lista de canciones prácticamente imprescindibles a la hora de trabajar.

Igual puede sonar un poco raro cuando mi trabajo es escribir. Pero lo cierto, es que para inspirarme, animarme, arrancar, hacer el trabajo duro o expresar algunas sensaciones concretas, necesito esa atmósfera que me aporta la música.

Pensando en todas esas canciones  que estimulan mi cabeza en la agencia, en el tren o en casa, he decidido crear un post en el que os voy a contar la música que yo utilizo para escribir mis ideas, mis campañas y mis entradas en este blog.  Como veréis los estilos son muy variados, en función del tipo de trabajo al que me enfrente en cada momento.

Algunas notas de partida:

Necesito que la música sea en otro idioma: la mayoría de las veces escucho temas musicales en inglés.

Si escucho música en español, en vez de tener una atmósfera/clima/ritmo que me inspire, lo que sucede es que letra de la canción se cruza en mi cerebro con las palaras que quiero escribir y el tema se complica. Así que en la gran mayoría de las ocasiones para escribir prefiero canciones en otro idioma: inglés, portugués, frances, italiano… mientras necesite cierto proceso mental para entender la letra no hay problema.

El estilo cuenta, y mucho.

El estado de ánimo en el que me encuentre a la hora de sentarme delante del teclado afecta mucho a mi trabajo. Y para salir de la falta de inspiración, las pocas ganas, el agotamiento creativo o la simple desidia, la música es el arma perfecta. Por eso, las canciones y el estilo elegido dependerán del momento mental/emocional en el que me encuentre y, por supuesto, del trabajo creativo o de copywriting al que me tenga que enfrentar.

No es lo mismo pensar en un concepto superambicioso para una marca supermolona (quién necesita motivación o inspiración para un proyecto así?) que un folleto long copy  con bastante carga promocionera para venta directa. Es obvio.

Tengo mis propios greatest hits.

Sí. El tema de las canciones favoritas también funciona a la hora de trabajar. Y van variando. Os confieso que uno de los últimos temas que me ponen las pilas para empezar a currar en algo es “Club de Fans de John Boy” de @LoveofLesbian. Como dirían algunos es vitamínica, profunda, densa y tiene una intrahistoria bastante interesante. Estoy enganchado. Y sí, aunque es en español, su escucha al principio de cualqueir proyecto o tarea me da la energía necesaria para el arranque.

Otros autores y creadores que basan su inspiración en la música.

Hasta donde sé, Pedro Almodóvar suele escribir sus guiones escuchando una música muy concreta. Cada una de sus películas ha contado con una música de apoyo en la fase de escritura de la histora que le servía al director manchego para recrear una atmósfera muy específica a la hora de elaborar las distintas escenas. Pero no solo los escritores, directores y creadores tienen su propia banda sonora. Hace pocos días se hizo especialmente famosa la lista de Spotify de Barack Obama para las elecciones de EE.UU de noviembre de este 2012. Una música que de alguna forma ayudaba a hacer tangible a esa personalidad propia de Obama que tanta presencia ha tenido durante la campaña

Esos cascos (también llamados auriculares)

Si trabajas en agencia (y si no tiene la suerte de tener un despacho a pachas para ti y tu compañero de dupla creativa) seguramente te hayas acostumbrado a ver a un montón de gente trabajando con cascos. Así que asegúrate de comprarte unos buenos auriculares que te aislen del exterior. En mi opinión, se puede diseñar bastante bien con sonido ambiente pero os aseguro que para escribir determinados textos (especialmente los más densos) es imposible hacerlo sin conseguir aislarte un poco.

Spotify Forever

La verdad es que la plataforma del circulito verde ha cambiado mi forma de trabajar. Tener a tu alcance la gran mayoría de bandas y canciones que quiero (y a veces necesito escuchar) es un subidón. Vale que hay bandas que echo de menos como Los Beatles, Led Zeppelin, Metallica o AC/DC y eso me mata. Pero por lo demás, me parece un cambio radical a la hora de trabajar mientras escuchas música. Por muchos miles de temas que llevaras en tu Ipod, esto es mucho más grande y universal.

Otros grupos que nunca faltan en mi lista de música para trabajar son:

– Offspring: caña de la buena para activar la tarde creativa más soporífera

– Jero Romero y The Sunday Drivers: vitaminas emocionales para despertar el lirismo y la prosa más rica

– Morcheeba: Atmósferas envolventes y relajadas para dejárse llevar por la intención de las palabras

– Sabina, Lichis y la Cabra Mecánica: para coger el pulso a las metáforas y contar historias que se conviertan en campañas

– Guns n’ Roses un clásico adictivo e intenso al que siempre vuelvo para reencontrarme conmigo mismo

The Black Crowes, Free, Bowie, Jimmi Hendrix, los Stones, La Credence, Bob Marley, Fleetwood Mac, Muddy Waters, Morricone, Vangelis… la enumeración sería interminable, así que he decidido crear una lista colaborativa de Spotify para que, tranquilamente, os deis una vuelta musical por la lista de canciones que escucho para trabajar. Igual coincide con la vuestra ¿no?

Para acabar (y si me lo permitís) una lista de recomendaciones musicales para copywriters (a mí me ayuda)

Si también os ganáis la vida con las palabras y me aceptáis algunas recomendaciones, os dejo aquí unas cuantas sugerencias de temas musicales y bandas en función del tipo de pieza que tengáis delante: spot, página de prensa, banner, post, folleto... a ver qué os parece.
Concepto para una campaña 360º capaz de integrar múltiples acciones en distintos canales y plataformas: Karma Police de RadioHead; compleja, viva y sorprendente. Como debe ser cualqueir campaña.

Spot con mucho mensaje e historia para una marca de esas que llegan: Forrest Gump Suite de Alan Silvestri;
capaz de sugerir y subrayar tu storytelling. 

– Folleto de respuesta directa con long copy, texto persuasivo y call to action: Bitter Sweet Simphony de The Verve;
contundente, incisiva y convincente.

– Desarrollo de texos para website: el álbum completo In Utero de Nirvana; desgarrado, intenso y con efecto duradero.

Campaña display (con banners y toda la pesca): Bohemian Rapsody de Queen; coral, armónica y con partes muy distintas capaces de generar un gran resultado conjunto.

– Página de prensa conceptual y con gran carga visual: Yellow de Coldplay. Porque un color puede contar muchas cosas.

– Cuña de radio: la sonoridad y atmósfera de Live on Mars? de David Bowie.

Emailing con oferta comercial: Paradise city de Guns n’ Roses. ¿Se te ocurre una promesa mejor?

– Crear un hashtag de campaña para Twitter19 días y 500 noches de Joaquín Sabina. Pura inspiración para crear una etiqueta a la que todo el mundo quiera engancharse.

– Batería de Facebook Ads: Killing in the name of de Rage Against the Machine. Porque hace falta mucha intensidad para plantear múltiples mensajes a testear y una gran descarga de energía para contar caracteres como un poseso.

Flyer fiestero: I Gotta Feeling de Black Eyed Peas; frenético, intenso y demoledor para que tus textos respiren noche y diversión en cada mensaje, incluso hasta en las comas.

– Naming para una marca o producto: Start me up de The Rolling Stones. Porque si una marca no es capaz de despertarte ninguna emoción, es que ha nacido muerta.

– Publirreportaje: Entre dos Aguas del maestro Paco de Lucía. Una pieza elaborada, rica en matices con un gran armazón musical capaz de convertirse en un sólido hilo argumental para contar muy bien casi cualquier cosa.
Y para terminar, la música con la que escribir un post para tu blog. Para este último caso, os voy a recomendar la canción que he utilizado yo para rematar esta entrada: “On my mind” de los míticos The Sunday Drivers. Una pieza buenrollista y vitamínica como pocas, capaz de hacer bailar las musas de la madre de todos los bloqueos creativos.

Espero que esta lista colaborativa de Spotify “La música con la que escribo” os sirva de inspiración. Y espero también que os animéis a subir  esos temas que os ayudan a plasmar vuestras ideas, contar historias y escribir campañas.

Nos vemos. Mejor dicho, nos escuchamos.

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