OPINION

Marcas y publicidad en tiempos del Coronavirus


La cosa está complicada. Muy complicada.

Y en estos tiempos suele generar debate la posición que toman las marcas y compañías en sus comunicaciones y campañas de publicidad frente a catástrofes de la dimensión de este COVID-19.

Últimamente en Twitter ya he podido leer algunas críticas que retratan a los publicitarios y a las marcas como poco menos que aves de rapiña que aprovechan las desgracias colectivas para ganarse a la gente, conseguir unos cuantos GRPS a pesar de todo y seguir compitiendo.

#PararParaSeguir

Esta vez parece que los publicitarios hemos leído el partido con un poco más de perspectiva y, el pasado 14 de marzo,  la agencia PS21 decidió lanzar una iniciativa con el hashtag #Pararparaseguir dirigida a concienciar al sector de lo importante de hacer una pausa reflexiva sobre esta situación y el papel de nuestra industria y nuestros oficios en la sociedad.

Enseguida se unieron a la iniciativa más de una cuarentena de agencias (algunas de las más grandes y reconocidas), así como la Asociación Transformadora de Creatividad, el CdeC y otras organizaciones.

Este fue el mensaje/manifiesto que acompañaba a esta propuesta en su lanzamiento:

“Como agencias hacemos publicidad para activar el mundo. Ahora es el momento de hacer publicidad para pararlo todo.

Pedimos a todas la marcas de este país que penséis a largo plazo, olvidando el retorno de hoy para asegurar el de mañana.

Está en nuestras manos hacer que la gente consuma de manera responsable y, sobre todo, en sus casas.

Es el momento de parar y reflexionar,
porque cuanto antes paremos, antes seguiremos.

Parar hoy es la única manera de seguir mañana”.

 

Estas son algunas de las agencias que se han sumado a la iniciativa.

DDB EspañaPublicis GroupeLeo Burnett MadridHavas MediaPINK LABEl Ruso de RockyCHINA MadridFCB&FiRe SpainManifiestoFiveroomsTactics EuropeSaatchi & Saatchi EspañaTBWA\EspañaLOLA MullenLoweLa Despensa Ingredientes CreativosDarwin Social NoiseDAVID MadridMcCann Worldgroup España360º Marketing & ComunicaciónProximity BarcelonaProximity Madrid

Habrá gente que, después de todo esto, siga viendo la sombra del autobombo y del “hacerse notar” en estas circunstancias. Da igual lo que hagamos, somos vendedores disfrazados de poetas y como tal vamos a ser criticados, pero también aplaudidos (muchas menos veces, por supuesto)

Como aún es pronto para saber cómo va a afectar esta iniciativa a la gente y la actividad del sector publicitatrio, me gustaría echar la vista atrás para analizar 2 casos de campañas (una un fracaso y otra para mí un éxito) en los que la publicidad y las marcas trataron de hacer su propia aportación a situaciones de crisis.

2 casos #paradigmáticos de la publicidad en

tiempos de crisis

 

 

1. Estosololoarreglamosentretodos.org

Igual os acordais de esta controvertida plataforma/campaña  que allá por los comienzos de la crisis anterior, con optimismo y espíritu hispano-buenrollista nos animaba a creer un poco más en nosotros mismos para salir de aquel marrón en el que nos metieron las entidades bancarias entre otros.

Aquella campaña, que he de reconocer transmitía ilusión, contaba con el apoyo y testimonio de ciudadanos de a pie. Pero también de los famosos que más podían inspirar a la sociedad española: Melendi, Buenafuente, Romay, Pau y Marc Gasol, Évole e incluso hasta, si no recuerdo mal, el mismísimo Toni Segarra nos transmitían con los ojitos cargados de emoción y mucho aire cálido en su voz que íbamos a salir de esta y lo íbamos a hacer juntos.

El problema fue que la gente se enfadó.

¿Y por qué se enfadó la gente? Porque salió a la luz que ese movimiento tan bonito era una campaña pergeñada y financiada por las Cámaras de Comercio y grandes compañías españolas con el objetivo de que el españolito y la españolita de a pie consumiésemos más.

Mal.

La gente se puso en contra de la campaña y eso impidió que alcanzará los resultados previstos. Cuando asumimos que “el ser humano es extraordinario” como en el pasado dijo alguna marca en una de mis campañas favoritas, debemos asumir también que esos seres humanos pueden darnos una buena patada en culo.

Personalmente creo que la gente es bastante más genuina que las marcas y cuando se siente manipulada o engañada reacciona poniendo a las marcas y publicitarios en nuestro sitio.

2. “Cómicos” de Campofrío

En este segundo caso es difícil que sea objetivo porque estuve directamente implicado. Aunque voy a intentar mantener cierta objetividad en el análisis, listando las diferencias que veo entre el caso anterior y este de Campofrío.

¿Qué puntos en común tenían ambas campañas?

  • La crisis económica como enemigo
  • La emotividad como recurso para “llegar” a la gente
  • La aparición de famosos/personalities como transmisores del mensaje

Aunque después analizaremos algunos temas más, para mí,la principal diferencia entre ambas es que la campaña de Navidad de 2011 de Campofrío fue genuina.

La marca con el impulso de Director de Marketing de entonces, Jamie Lobera, llevaba ya una trayectoria interesante trabajando en un tono de comunicación muy emotivo y contando historias de personas y sus emociones como plataforma para construir su marca a largo plazo.

Por ejemplo con ideas como la conmovedora “4 sentidos”

Seguramente el momento elegido también fue bastante mejor: la Navidad. Esa extraña época del año en la que tenemos las emociones más a flor de piel, nos da por “ablandarnos” un poco y recuperamos por 2 estrictas semanas cierta confianza en el ser humano.

A finales de 2011 la crisis pasaba por uno de los momentos más duros con millones de personas en el paro, un desánimo generalizado y una clase política y un liderazgo del Jefe del Estado que tampoco nos ayudaban demasiado.

Puedo contaros como viví yo desde dentro la campaña porque por aquel entonces trabajaba en MRM McCann en el equipo de Social Media de Campofrío.

Hasta donde yo sé y, como creo que público y notorio, esta era una idea que McCann presentó a Coca Cola un tiempo antes. La marca de bebidas decidió rechazarla y McCann tuvo la valentía de recuperarla y presentarla a Campofrío como idea central de su campaña navideña para 2011.

Y Campofrío, con Jaime Lobera al frente y su equipo de marketing, tuvieron la valentía y visión de aprobar la campaña y ponerla en marcha.

A partir de aquí, podríamos decir que esto forma parte de la historia de la publicidad española (creo que no exagero) Increíblemente para los que trabajábamos en el equipo de Social Media, conseguimos que el spot de “Cómicos” se preestrenase en el perfil de Facebook de Campofrío  antes de su emisión en TV el día de Nochebuena.

El resultado fue espectacular y tuvimos la suerte de poder monitorizarlo en directo. Pocas horas después de su preestreno en redes sociales el spot era trending topic y emocionados, podíamos leer los mensajes de la gente respondiendo a la marca diciendo que “habían llorado con el spot” que “les habían tocado la patata” o que “les había hecho recobrar la esperanza en cierta medida”.

¿Qué puntos hicieron diferente “Cómicos de Campofrío”?

En mi personal opinión por, supuesto:

  • La genuina intención de la marca de transmitir optimismo a la gente en sus campañas como seña de identidad y con una visión de la conexión emocional con la audiencia por encima de la venta pura y dura.
  • La propuesta de usar el “sentido del humor español” como eje de la campaña y elemento diferencial, frente a otros países de nuestro entorno “más serios” que no lo estaban pasando tan mal en la crisis como nosotros
  • El “reencuentro” de parejas de cómicos que se habían separado (Martes y Trece, Esteso y Pajares…) como símbolo del necesario acercamiento entre todos para salir de la crisis con buen humor
  • El timing de campaña justo antes de Nochebuena
  • El papel de los famosos dentro de una bonita historia que rendía tributo al gran Miguel Gila que merecía un homenaje así.

Por supuesto, que muchos considereis criticable todo esto y quizá lo veáis como un uso y abuso de la imagen de Gila o del rollo melancólico para vender choped o chorizo.

Pero os aseguro, que en la parte que yo pude vivir desde dentro, sin duda es una de las campañas o proyectos en más de 20 años de carrera en los que más he sentido la conexión de la gente. Y eso trabajando en un oficio como este es bastante difícil.

Reflexión Final: Malos tiempos para la lírica y la publicidad

Escribo este post en medio de una situación crítica para muchos (no es exageración) y en el que creo que no solo la industria de la publicidad y las marcas tienen que detenerse y reflexionar más allá de sloganes, frases bonitas o gradientes color pastel.

Supongo que todos estamos reflexionando estos días mientras vemos incrementarse las cifras de contagiados y muertos en nuestras ciudades por culpa del maldito COVID-19.

Esta situación me ha servido para contaros la posición que están tomando algunas agencias (tendremos que ver cómo evoluciona en las próximas semanas) y para repasar 2 ejemplos de cómo las marcas pueden contribuir a estar cerca de la gente y, en función de la visibilidad que le otorgan los medios y su capacidad de inversión, influir en las situaciones complicadas.

Evidentemente Campofrío perseguía con su campaña vender más y habrá mucha gente en contra de eso. Pero si aprovechas el presupuesto de marketing y el capital creativo que tienes para conectar con la gente, entretenerla y sacarle una sonrisa, estás aportando algo… ¿O quizá no?

Estoy convencido de que vosotros podéis no opinar lo mismo y me encantaría leer lo que pensáis en los comentarios de este post.

Ánimo con todo. Pararemos para seguir, pero que nos sirva para corregir errores y seguir… Pero seguir mejores de lo que éramos. Sino toda esta mierda no habrá servido de mucho.

 

 

Estándar
agencias, Opinion

Agencias pequeñas: “We try harder”


we_try_harder

¿Por qué una agencia de publicidad pequeña?

Os voy a decir la verdad. Yo nunca fui demasiado partidario de la agencias pequeñas.

Cuando veía los anuncios de Nike, Coca Cola, Impulso, Sanex, Danone, BMW o de mi primera colonia, Chispas, soñaba con trabajar en una gran agencia de publicidad. Por aquel entonces, no sabía muy bien lo que significaba ser creativo publicitario. Y mucho menos lo que era ser copy. Pero me entusiasmaba pensar que podía tener ideas, inventarme anuncios y verlos aparecer en la misma televisión donde veíamos el 1,2,3, Objetivo 92 o El Equipo A.

No nos educan para pensar en pequeño

Digamos que socialmente estamos programados para pensar a lo grande. Nos han metido en la cabeza a través de esa misma televisión que hay que “triunfar en la vida” ¿Qué será eso? Ser una estrella de fútbol, un ídolo del rock & roll, un ministro o ¿por qué no un controlador de vuelo? que según dicen tienen muchos días de descanso y ganan un pastón.

Lo de trabajar en una empresa pequeña y ayudar a sacar adelante un proyecto sin demasiada visibilidad, en el que te puede tocar hacer un poco de todo, digamos no está tan respaldado ni fomentado en estas tierras.

Yo me licencié en Ciencias Empresariales en la Universidad Complutense de Madrid y lo último en lo que pensé cuando terminé la carrera fuer en crear una empresa. Raro ¿no?. Supongo que yo con 23 añitos también andaba preocupado en otras cosas. Pero no puedo dejar de calificar como fracaso de la universidad patria que, tras 6 años por allí, nadie fuese capaz de motivarme lo suficiente como para que al menos pensase en intentarlo.

Cariño, he encogido la agencia

En mi caso, debo reconocer que acabé en una agencia pequeña un poco por accidente. Si bien es cierto que, si esa agencia pequeña es TU agencia pequeña, creada desde cero por tu socio y tú con “una mano delante y otra detrás” como diría aquel, la cosa toma un cariz un poco más especial.

Antes de crear Muttante solo había estado en una agencia con menos de 25 personas más de una década antes. Se llamaba Team Barclaycard y la experiencia fue de las mejores que he tenido. Es más fácil hacer equipo, formar algo parecido a un grupo de amigos o una familia y conseguir que la calidad de vida de la gente sea muy superior a la media.

Pero bueno, esta vez las circunstancias mandaban así que, parafraseando a mi colega Leandro Yanco y su libro“Una patada en el culo es siempre un paso adelante” yo aproveché el último “empujoncito” que me dieron en MRM para tomar una nueva perspectiva sobre la profesión y el oficio que amo.

En ese momento y, por primera vez, decidí fijarme de verdad en esos miles de miniagencias y estudios creativos que se parten el cobre (por eso, yo creo que nos llamamos compañeros del metal) en cada rincón de nuestro país y gracias a las cuales, millones de negocios, PYMES y no tan PYMES, consiguen hacerse un hueco en el mercado y hacer algo tan básico, pero tan complicado en estos 7 últimos años como es VENDER.

Hablando de las ventajas de las agencias de publicidad pequeñas

Como igual sabéis si seguís este blog, mi socio David Mora y yo fundamos Muttante en mayo de 2013. En este tiempo nos hemos dado sonoros cabezazos contra algunos briefings, proyectos y decisiones equivocadas que nos han ayudado a descubrir cuáles son los verdaderos puntos fuertes de una agencia de nuestro tamaño y cuáles no (qué tal si empezamos por estos)

5 COSAS QUE UNA AGENCIA PEQUEÑA NUNCA PODRÁ HACER POR TI

  1. Garantizarte un servicio 24 h, 7 días a la semana, 365 días al año incluidos Nochebuena, Navidad, Noche vieja, Reyes, cumpleaños familiares, graduaciones y comuniones de tus hijos etc.
  2. Poner a tu disposición un equipo (a veces sobredimensionado) de “n” personas en exclusiva para tu cuenta, con acceso directo a sus teléfono móviles 24 h al día.
  3. Pagarte un viaje a Cancún para todo tu equipo para que podáis celebrar juntos los éxitos conseguidos en el último ejercicio.
  4. Prometerte que el spot que estás rodando va a ser superviral (Espera, eso tampoco te lo puede prometer una agencia grande)
  5. Perder sus principios
grapa_pequeña_ok

Prueba una agencia pequeña de publicidad. Verás como te enganchas.

10 COSAS QUE UNA AGENCIA PEQUEÑA Sí PODRÁ HACER POR TI

  1. Currárselo más

    Tener una gran agencia con una vitrina llena de premios mola mucho. Pero igual mola más saber que al otro lado del teléfono o del mail tienes un equipo de personas que se va dejar la piel y que va trabajar el próximo proyecto como uno de los más importantes de su vida. ¿Por qué? Porque tiene que ganarse un hueco en el mercado y porque la única forma de hacerlo es esforzarse más que los demás, buscar una idea mejor que las demás y poner toda la carne en el asador.

  2. Tener grandes ideas

    Y es que lo bueno de las agencias pequeñas es que no les caben los complejos y por eso lo habitual es que no se corten a la hora de proponer ideas y acciones de esas que hacen que cliente y agencia crezcan juntos. Que, dicho sea de paso, es la mejor forma de crecer.

  3. Cumplir lo que te promete.

    No olvides que lo normal es que en una agencia pequeña trates directamente con los que “parten el bacalao” Y eso te ahorrará mucho tiempo y quebraderos de cabeza. Afortunadamente, las decisiones en este tipo de organizaciones las toman las personas que directamente están implicadas en tu proyecto o en la gestión de tu cuenta.

  4. Ofrecerte unas tarifas justas y ajustadas

    Obvio. Las agencias de publicidad pequeñas no tienen que soportar las macroestructuras de las grandes agencias. Altos equipos directivos cargaditos de personas que no aportan ni tiempo ni valor a los proyectos, desconocen en muchos casos el negocio actual y cobran unos sueldazos de los años 80 (de esos de cuando “Curro se iba al Caribe”)

  5. Ser tan flexibles como haga falta

    Los que llevamos un tiempo trabajando en esto, sabemos que los proyectos y las necesidades cambian de un día para otro. Y que hay pocas cosas que valore más un cliente que una respuesta flexible cuando las cosas se complican. Se trata de echar una mano en lo que haga falta, y ahí digamos que las agencias pequeñas tenemos muchas menos servidumbres que las grandes.

  6. Tratar mejor a su equipo

    Las agencias pequeñas aún tienen cierto margen de maniobra y no viven la parte más oscura y cruda de la relación cliente-agencia. Por eso, pueden poner la calidad de vida de su equipo y las condiciones de trabajo por delante de muchas cosas ( a ver si conseguimos que esto llegue algún día también a las grandes)

  7. Innovar más y más veces

    Las agencias pequeñas tienen menos gente a la que integrar (normalmente a la fuerza) en procesos de innovación y cambio. Uno de sus fuertes es una mentalidad abierta, joven y acostumbrada al cambio que las permite adaptarse al medio con mucha más facilidad que los grandes dinosaurios de la industria publicitaria.

    En Muttante por ejemplo utilizamos

    • Slack para trabajar en equipo con gente situada en distintos lugares
    • Trello para distribuir proyectos, tareas y seguimiento de proesos (de hecho lo usamos para gestionar el flujo de trabajo con alguno de nuestros clientes)
    • Evernote como herramienta para la documentación y la gestión de la información
  8. Ser más transparentes

    Las agencias pequeñas tienen mucho menos que perder. Y como hemos visto que ya hacen algunas empresascomo Pepephone (a los que nos gustaría parecernos) si empiezas desde los inicios a comportarte con un mínimo grado de ética y transparencia, eso te permite sentar las bases de tu propia identidad e intentar cambiar las cosas en un sector demasiado opaco.

  9. Ser libres y comportarse como tal

    Las agencias pequeñas tienen la suerte de no tener que pagar dividendos a incomprensivos fondos de inversión que pueden llegar a condicionarlo todo. Y eso, las permite ser más libres para todo: para pensar, para decidir y para crear grandes cosas que es de lo que se trata

  10. Seguir creciendo

Y qué mejor forma de hacerlo que con ideas que al principio parecen muy pequeñas y que se acaban convirtiendo en algo         por la que cualquier gran agencia mataría. Para rematar el post, os dejo aquí un ejemplo que seguro que conocéis “Pastillas para el dolor Ajeno” de GerminalUna, hasta entonces, pequeña y desconocida agencia de Murcia que gracias a una idea soberbia y a un extraordinario tesón al más puro estilo “We Try Harder” irrumpió en un sector que quizá hasta aquel momento reservaba el éxito para agencias mucho mayores en dimensión pero no en calidad.

Os juro que no me canso de verla.

Estándar