Archivos para MICRORRELATOS


Eran Dos y eran Uno.

El Perro era el gran damnificado de una familia que se deshilachaba hacía meses. El Chico, en pleno penúltimo round con sus hormonas, se apoyaba en la correa del perro para mantener un mínimo equilibrio existencial. De alguna forma también se proyectaba a través de ella.

A veces sentía el Chico cómo sus emociones se transmitían a través de esos vasos comunicantes de cuero barato y volvían depuradas por la mirada limpia del Perro. Las sentía regresar con el leve cosquilleo de las yemas de sus dedos.

¿Nos subimos? Dijo él.

Y al traspasar el umbral del octavo derecha volvieron a separarse en Dos.

 


Los Días Contados es una iniciativa bien chula que ha puesto en marcha Álvaro Sobrino en la que, a través de un material gráfico común (un calendario bien chulo también) un montón de artistas están creando diariamente collages al más puro estilo colaborativo y colgándolos en un Blog más que inspirador.

Collage de Luis Montero

Por suerte, yo que ahora ando liado en labores businessísticas y echo de menos esa vena creativa enterrada por momentos entre IVAs, libros de excel y coltuactions, tengo una amiga que me ha tirado de la solapa narrativa y me ha animado a participar en una iniciativa subversivo-literaria relacionada muy directamente con Los Días Contados.

Así ha nacido #Losdiascuentadosotra iniciativa en este caso de mi amiga Natcat con su centro de operaciones en Facebook que tiene como objetivo aglutinar una comunidad de escritores creando cuentos y relatos cortos con cierto aire dadaísta inspirados en los collages compartidos a través del Blog de Los días Contados.

Yo ya me apuntado. A ver si os gusta la iniciativa y los relatos. Prometo más.

 

Collage de Luis Montero para Los Días Contados


¿Estudias

o

trabajas?

Exit. Now.


¿Dónde te bajas tú?
No lo sé. Es como si alguien me hubiese cambiado de sitio todas las paradas.

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EL FINDE.
Nes. Sábado. Dolunes.

(English Version)

XTRA-SHORT-WEEKEND.
Iday. Saturday. Sumonday.


CHAN chan chan chan CHAAAAAN chan chachacha chan chan chan cha CHAAAAN. Mi pequeño homenaje a Antonio Areta que nos llenó los oídos de cine con sabor a palomitas.


Puntos suspendidos que suspenden la acción y la dejan sobre algún tejado.

Yo le repetí la pregunta por última vez. Y ella se tragó la respuesta, como la principesca anaconda que devora elefantes.